
Por Gabriela Gulesserian / Tinerfe Fumero
La última vez que Jennifer H. S. habló sobre su divorcio y la guarda y custodia de su nieta con su abogado, Sander Gil Hernández, fue el viernes a las cinco de la tarde y a las ocho ya había muerto en manos de su esposo, Esteban H.D, 22 años mayor que ella y quien se acabó estrellando con su vehículo en la TF-5, a la altura de Santa Úrsula.
Huyo después de que efectivos de la Policía Local de Los Realejos encontraran el cuerpo sin vida de la mujer, en su domicilio de la calle de Las Arenitas, en el barrio de Las Llanadas, un lugar apacible y alejado del mundanal ruido, cuyos vecinos no encontraban ayer una explicación para el trágico suceso.
Jennifer, de 46 años y de nacionalidad venezolana pero que residió gran parte de su vida en Colombia, es la primera víctima mortal de violencia machista de 2018. Su esposo, de 68 años y con quien estuvo casada más de diez años, originario de Tenerife, está ingresado bajo custodia policial en el Hospital Universitario de Canarias (HUC). Se encuentra consciente y fuera de peligro, aunque su estado sigue siendo considerado como muy grave.
Desde septiembre del año pasado el letrado no solo gestionaba el divorcio de la víctima sino de forma paralela, la guarda y custodia de su nieta, menor de edad, que se encuentra a salvo en casa de un familiar. La madre de la pequeña vive en Marbella y también es su clienta. El viernes contactó con ella porque existían disputas en cuanto al régimen de visitas de la niña con el presunto agresor, quien le había dado sus apellidos. Su progenitora quería apresurar el trámite y decidió trasladarse a Tenerife para realizar un acuerdo con Esteban.
Según el abogado, “fue la premura de la madre biológica de venir a Tenerife lo que desencadenó el episodio del viernes”, ya que hasta entonces, “todo iba a ser de mutuo acuerdo, pero después todo dio un giro”, declaró a este periódico.
Jennifer había presentado una denuncia por malos tratos contra su presunto agresor y en el juicio rápido por delito de violencia de género “la jueza notificó y autorizó a la víctima a hacerse cargo de su nieta hasta que su madre biológica llegara de Marbella. También a regresar al antiguo domicilio familiar, del que ella es la propietaria”, certificó su abogado.
Añadió que Esteban H.D. “únicamente tenía el usufructo de la vivienda, que lo perdió oficialmente el 9 de enero en sede judicial”.
Hasta ese momento, la víctima vivía desde octubre en el barrio de San José de los Llanos, en el municipio de El Tanque, en casa de su actual pareja, y trabajaba en la cooperativa agrícola de Alcalá como jefa de almacén.
Fuentes cercanas a la investigación confirmaron que a Esteban se les han leído sus derechos, por lo que ya está oficialmente detenido, y continúa bajo custodia en el referido centro hospitalario. Lo más probable es que la autoridad judicial le tome declaración allí mismo, dado que previsiblemente seguirá ingresado durante cierto tiempo.
“Son de esas situaciones que lo dejan a uno desconcertado”
Es la primera vez que Manuel Domínguez se enfrenta como alcalde a un caso de violencia machista y confiesa que lo ha dejado “desconcertado”, ya que conocía tanto al agresor como a la víctima. “Invita a pensar que hay que seguir incidiendo en la formación y la concienciación”, subraya.





