
En solo 10 años se ha convertido en uno de los actos más singulares y a la vez más representativos de la Semana Santa en el Sur. La idea del alcalde de Guía de Isora, Pedro Martín, de transformar en estas fechas el casco histórico del municipio en un gran museo de arte efímero, con montajes y diseños florales relacionados con La Pasión de Cristo, se ha revelado como un acierto. Así lo avalan la calidad y cantidad de los trabajos, su proyección exterior y el número de visitas que registra la localidad isorana entre el Jueves Santo y el Domingo de Resurrección.
La Pascua Florida, considerada una muestra única en España en su categoría, sorprende al visitante en cualquier calle y rincón del casco urbano. Hasta una veintena de obras de diferentes artistas, tanto locales como de la Península, se pueden contemplar a lo largo del circuito peatonal habilitado en el entorno del Ayuntamiento. Son figuras decorativas de todo tipo, llenas de colores, formas y significados, que este año, al igual que el pasado, vuelve a contar con el acompañamiento de diferentes escenificaciones de música, danza y poesía, enriqueciendo aún más esta propuesta cultural que dirige Carlos Curbelo, diseñador artístico municipal y maestro floral.
Pedro Martín, que visitó a primera hora de ayer los trabajos y presenció las primeras representaciones, manifestó a este periódico que este año, coincidiendo con el décimo aniversario, se han superado los registros de obras y escenas, y se mostró convencido de que también habrá récord de visitantes. “Aquella apuesta de sacar el arte floral de nuestra iglesia y mostrarlo durante el recorrido procesional para dinamizar una Semana Santa que estaba decayendo ha deparado un resultado magnífico”, indicó el regidor isorano.









