
A esta hora los números 27 y 29 de Puerta Canseco ya son historia, y no por sus valores patrimoniales, tal y como defendía el Cabildo, sino porque han sido demolidos. Después de semanas de trabajos en el interior del edificio, ayer las máquinas iniciaron la demolición, que hoy, tal y como confirmaron fuentes próximas a los promotores, estará terminada. El concejal de Urbanismo, Carlos Tarife, valoró ayer este último paso: “Es uno más en la licencia de demolición y construcción que tienen concedida y con ello esperamos que se pueda recuperar la normalidad en la zona”. Según el edil, ese plazo puede ser el de un mes, “en cuanto los técnicos de Urbanismo den el visto bueno a levantar la suspensión de la licencia de demolición del número 23, se podrá proceder a su derribo y nosotros, a abrir la calle”.
Las máquinas empezaron temprano la demolición, que provocó las quejas de algunos vecinos por el polvo que se levantó. Ambos inmuebles forman parte del informe que realizó el Cicop para el Ayuntamiento de Santa Cruz, a petición del Cabildo, puesto que para este último eran susceptibles de ser catalogados, al igual que el número 23. El Cicop rebajó el valor patrimonial de dichos inmuebles, sobre los que dijo que, aunque en algún momento tuvieran algún valor, su estado de deterioro actual no justificaba su conservación. Los dos inmuebles, junto con el tercero aún en pie, forman parte de una promoción de edificios de viviendas que se alzarán en el lugar que han dejado. También en la misma zona, la de Miraflores, ya se han iniciado los preparativos para proceder a la demolición de otro inmueble, en este caso el conocido por casi todo el mundo como el edificio amarillo de Miraflores. La regeneración de esta área ha comenzado y en apenas un año se prevé que su aspecto sea totalmente distinto.














