Valle de Güímar

Arafo ordena los primeros cierres de empresas del Polígono por los vertidos

El edil de Urbanismo confirma que ya se ha cerrado una y otras nueve “van camino de ello”, mientras la asociación de empresarios amenaza con denunciar al alcalde, José Juan Lemes, por prevaricación

El Ayuntamiento de Arafo ha ordenado el cierre de una gran empresa en el Polígono Industrial Valle de Güímar y “va camino de cerrar otras nueve”, tal y como confirmó ayer el concejal de Urbanismo, Luis Domingo Marrero.

Los expedientes de clausura se han decretado, según el edil, por no subsanar los vertidos ilegales que han producido estos negocios, siendo la empresa cerrada una que ha depositado aguas industriales por la red de pluviales a un barranquillo que termina en el mar, justo en el linde entre Arafo y Güímar, denunciado hace unas fechas por DIARIO DE AVISOS y que ahora aparece seco tras cesar los vertidos.

El cierre producido y la amenaza de que se produzcan nueve más han determinado la protesta formal de la asociación de empresarios del Polígono, que habla de presentar una denuncia por prevaricación contra el alcalde de Arafo, José Juan Lemes.
A este respecto, Marrero señala que “los empresarios pueden hacer lo que quieran, están en su derecho de recurrir, pero nosotros hemos actuado según nos han indicado nuestros técnicos, que han tenido un arduo trabajo por el volumen de expedientes abiertos”. “A cada empresa se ha dado un plazo de diez días, según la Ley 39, para que presentaran un proyecto para subsanar las conexiones de esos vertidos, pero algunos ni siquiera han contestado ni presentado expedientes de regularización”, precisó.

El Ayuntamiento de Arafo, que dispone de más del 50% del suelo del Polígono que comparte con Candelaria y Güímar, ha sido el primero en ejecutar un cierre de empresa por los vertidos ilegales que están judicializados, después de que Candelaria decretara el cierre del emisario submarino por no estar autorizado, a la espera de concluir las obras ordenadas por los ayuntamientos bajo la supervisión del Consejo Insular de Aguas.

Desde entonces, el cierre del Polígono Industrial Valle de Güímar es una espada de Damocles que cuelga sobre las 250 empresas y 3.000 trabajadores que realizan ahí su actividad, generadora en algunos casos de esos vertidos denunciados, y que ahora deben autotratar los mismos, so pena de ver cerradas sus naves, como ya han advertido los tres ayuntamientos, aunque solo ha sido Arafo el que hasta ahora ha decretado el primer cierre de una empresa, sin que Güímar o Candelaria, esta con dos grandes sociedades contaminantes, no lo haya hecho aún.

Hace una semana, los empresarios del Polígono solicitaron en una vistilla con el magistrado del Juzgado número 4 de los Contencioso de Santa Cruz la ampliación de la moratoria de nueve meses -ya expirada- que dio para subsanar el saneamiento, mientras se espera por una depuradora que tardará dos años en comenzar a funcionar.