gÜÍmar

‘De Cumbre a Mar’ combina turismo con la canalización de los barrancos de Güímar

El arquitecto Juan Carlos Piñeiro y el ingeniero Diego Dobos recuerdan que el proyecto de Güímar asegura el cauce de avenidas de Badajoz y Fregenal que les aportó el Consejo Insular de Aguas
DE CUMBRE A MAR PROYECTO GUIMAR
DE CUMBRE A MAR PROYECTO GUIMAR
El arquitecto Juan Carlos Piñeiro y el ingeniero de caminos, Diego Dobos, durante la entrevista. FRAN PALLERO

El arquitecto redactor, Juan Carlos Piñeiro, e ingenieros de caminos de Geostudio como Diego Dobos recuerdan que el proyecto De Cumbre a Mar, que pretende rehabilitar los barrancos de Güímar por instalaciones turísticas, cuenta con un pormenorizado trabajo de canalización de los barrancos de Badajoz y Fregenal, siguiendo las recomendaciones del estudio del Consejo Insular de Aguas.

“Se están diciendo tantos disparates. Siempre nos ponen pegas, la última que he oído, sorprendentemente, es la del presidente del Cabildo, que habla del peligro de las canalizaciones de los barrancos en un proyecto como el nuestro. Es sorprendente porque él ha visto nuestro proyecto y sabe que en la primera página está desarrollada la canalización de los dos barrancos, el de Badajoz y Fregenal”, comenta Juan Carlos Piñeiro.

“Están calculadas en avenidas de agua de 100 y 500 años, secciones estudiadas en términos extremos. Las ocho canalizaciones debajo de la autopista, todas juntas, absorberían las aguas de los barrancos e irían desahogandose en pequeñas canalizaciones, hasta ese punto está previsto, por lo que seguimos sin entender por qué no es viable este tipo de proyectos”, indica el ingeniero Diego Dobos.

“El Consejo Insular de Aguas nos dio un estudio bastante detallado y a él nos hemos ceñido. Lo original de estos barrancos es que hay canteras y afectan al cauce, pero desde el punto de vista del proyecto no hay problemas con lo que es el dominio público del barranco, otra cosa distinta es que las canteras han modificado tanto la orografía que han originado una especie de grandes pocetas, creo que hay unas cuatro grandes acumuladores de agua, pero que se podrían resolver con embalses o lagos que no dificultarían el cauce del barranco, además el terreno de áridos no acumula agua, sino que se filtra. Con los desagües que hay debajo de la autopista es suficiente para evacuar toda esa agua, otra cosa es que hoy en esos desagües hayan pistas y no funcionen como tal”, relata Diego Dobos, para quien también cabe en uno de esos hoyos una central hidroeléctrica.

Sobre la rehabilitación que proponen algunos, a base de rellenar los hoyos con los áridos que se extrajeron de ellos, el ingeniero afirma que “es imposible, porque dejarías otros hoyos de donde los saque, y le pongo el ejemplo, una de esas canteras se ha utilizado como vertedero durante más de diez años y no está rellenada ni el 10%”.

Sobre el necesario cambio de suelo para que quepa su proyecto, Piñeiro señaló que “no creo que eso sea el problema, porque se han cambiado muchos suelos en la Isla, solo es cuestión de voluntad política”.

Sobre la sentencia y los planes de rehabilitación que les obliga a los areneros condenados, Piñeiro señala que “tengo entendido que el juez les obliga a pagar y que deben ser las administraciones las que tienen que hacer la restauración, pues sí es así lo que le he dicho a la alcaldesa es que presente este plan de Cumbre a Mar, que le he donado al Ayuntamiento, porque tengo la fe que en un futuro algún inversor me contrate para realizarlo”, dijo.

Durante toda la conversación con Juan Carlos Piñeiro, en ningún momento nombró Mimiland Park, el proyecto fallido que inició con el empresario Andrés Martín, quien le acusa de “hurtarle la idea”. El arquitecto explica que “llegamos a un acuerdo en el que yo hacía un proyecto de un parque acuático en una cantera determinada, y en un momento, por los problemas que hay con las administraciones, el proyecto se acabó cayendo. El contrato que tenía firmado con él se quedó obsoleto y no tiene validez. El proyecto es mío, porque él no tenía que abonarme nada y por tanto puedo disponer de él como quiera, con ese proyecto u otro parecido”.

El proyecto De Cumbre a Mar estaría desarrollado sobre cuatro millones de metros cuadrados (839.000 de ellos, de las canteras) y se pagaría a 34 euros el metro cuadrado a los 200 propietarios de fincas. El coste total entre la compra de terrenos, la canalización de los barrancos, la construcción de hoteles y villas, viarios, un campo de golf, un puerto deportivo y un lago, entre otros, ascendería a unos mil millones de euros.

DE CUMBRE A MAR PROYECTO GUIMAR 2
Infografía que recoge las canalizaciones de los barrancos en el proyecto De Cumbre a Mar. DA

LA MAYORÍA DE LOS PROPIETARIOS, INCLUIDO PLASENCIA, ESTÁN DE ACUERDO

Juan Carlos Piñeiro afirma que lleva años hablando con los areneros propietarios de las canteras y con unos doscientos propietarios de pequeñas fincas, y que mayoritariamente están a favor del proyecto. “Hemos tenido reuniones con Plasencia y su hijo y están de acuerdo en participar en un proyecto como este, pero cuando nos hablan de licencias me tengo que callar la boca porque no sé que contestar”.

PIÑEIRO: “EL QUARRY HOTEL ES UNA OBRA GRANDIOSA, QUE SE PODRÍA REALIZAR EN GÜÍMAR”

“Nadie diría que China es un país comunista, es capitalismo por capitalismo, en Pekín o Shanghái, lo único barato son los taxis”, afirma Juan Carlos Piñeiro, el arquitecto que acompañó hace unas semanas a la alcaldesa de Güímar a visitar la construcción de un gran hotel sobre una vieja cantera.

Se trata de Quarry Hotel, que será inaugurado el próximo año, y que para Piñeiro “es una obra grandiosa, hasta que no está dentro de sus entrañas no te das cuenta de la espectacularidad de su construcción, que se podría realizar en Güímar”.

“Las características de ese agujero donde realizan el hotel no son exactamente iguales que las nuestras, pero a través de un estudio geotécnico se pueden resolver los diferentes problemas. El Quarry Hotel tiene unas paredes duras y Martin Jochman, el arquitecto diseñador, dejaría parte de la construcción bajo el agua, a unos 20 metros más o menos, con spas, aquarius…con un riesgo de medio metro en caso de tormentas. Esa cantera tiene una profundidad de 88 metros, muy similar a la cantera Badajoz de Plasencia, pero de largo tiene unos 300 metros, que le dan un vista fantástica con habitaciones colgantes sobre un lago, y con una sola planta sobre el terreno”.

Para Piñeiro la construcción es muy similar al proyecto de hotel acuario que se recoge en su proyecto. Y adelanta que “el mismo inversor chino del Quarry Hotel tiene interés en hacer construcciones similares en otras partes del mundo, en Güímar por ejemplo”.

TE PUEDE INTERESAR