Puerto de la Cruz

Del Camino Malteveo a Velázquez

Los nombres de las calles obedecen a motivos, anécdotas o prerrogativas de gobierno que muchos vecinos desconocen

La calle Velázquez se encuentra en la urbanización San Nicolás, junto con otros pintores españoles. Andrés Gutiérrez
La calle Velázquez se encuentra en la urbanización San Nicolás, junto con otros pintores españoles. Andrés Gutiérrez

Las calles son el reflejo de la tradición de un pueblo, por ello sus nombres construyen gran parte de su historia. Los motivos, razones y argumentos esgrimidos para determinarlos muchas veces son desconocidos hasta para los propios habitantes de las ciudades que viven en ellas.

Lo cierto es que cada una de ellas encierra una historia, una anécdota, un secreto, una expresión popular, o la prerrogativa de un gobierno que evoca a otros tiempos y despiertan la curiosidad de vecinos y foráneos.

Puerto de la Cruz no es una excepción. Sus vías están asociadas a su carácter cosmopolita y ser el lugar donde nació el turismo en Canarias. Así lo demuestran sus calles, rotuladas con nombres que van desde países, hasta pintores, volcanes, flores, municipios vecinos, alcaldes, lugares simbólicos para sus parroquianos o simplemente anécdotas de antaño, como indica un trabajo de investigación realizado por el exresponsable del departamento de Estadística del Ayuntamiento portuense Francisco Lasso Purriños.

Catorce de ellas llevan el nombre de algún país europeo (Alemania, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Inglaterra, Irlanda, Italia, Mónaco, Portugal, Suecia y Suiza), 4 con el de un país sudamericano (Colombia, Venezuela, Perú y Uruguay), y solo una con una nación de América Central: Guatemala.

Sin embargo, no existe ninguna que lleve el nombre de algún país africano, pese a que se encuentra entre los municipios que más población tiene del vecino continente.

Seis islas del Archipiélago tienen dedicada una calle, a excepción de Tenerife y El Hierro aunque curiosamente sí figura La Graciosa. Algo similar ocurre con los municipios. De los 31 que tiene la Isla, únicamente 5 tienen sellado su nombre en la ciudad: Adeje, Arafo, Arona, Granadilla y Tegueste, y llama la atención que en el callejero no se le haya dedicada ninguna a Santa Cruz, en justa correspondencia al gesto que, en su día, tuvo el Ayuntamiento capitalino de rotular una de sus vías con el nombre de Puerto de la Cruz, de la misma forma que lo hicieron La Laguna La Orotava y Los Realejos.

De los 92 regidores titulares que ha tenido la ciudad desde el primer nombramiento de Alcalde Real de Nicolás Blanco, en 1772 (90 varones y 2 mujeres), solo 13 tienen mención en el callejero. Además del citado, también se encuentran entre otros Luis de la Cruz, Felipe Machado, Leopoldo Cólogan, Francisco Afonso, y Melchor Luz.

Hay denominaciones que recuerdan la estrecha vinculación de la ciudad con el mar y sus gentes. Así, emplazadas en una urbanización anexa al barrio de Punta Brava, se pueden encontrar las calles de la Balandra, Bergantín, de la Canoa, de la Corbeta, de la Fragata o del Galeón.

Francisco Lasso recuerda que a mediados del siglo XX el Consistorio optó, durante cierto tiempo, por rotular las calles de varios de sus nuevos barrios con nombres que tienen una afinidad temática. El motivo de esta decisión se desconoce.

De este modo, la pintura española desde finales del siglo XV hasta las primeras décadas del XX tiene su impronta en San Nicolás, con los nombres de Goya, Picasso, Velázquez, Zurbarán, Miró, Ribera, Dalí, o Sorolla.

El mismo criterio se siguió en Las Adelfas decidiéndose por volcanes o zonas volcánicas, como la calle Bence, Taburiente, Tigalate, Arguayoda o Ifara.

Cuatro de los nombres más curiosos son los aluden al Canal de Suez, Callejón del Punto Fijo, calle del Chorro Cuaco y el Camino Malteveo. En el primer caso, no figura en el callejero oficial de la ciudad, pero la mayoría de sus vecinos saben perfectamente que hace mención a la prolongación de la calle Quintana hacia la plaza del Charco.

Este nombre fue puesto por los portuenses como una crítica burlona a la atarjea del parterre central por la que circulaba permanentemente una corriente de agua en una época en la que ese trozo de calle tenía una configuración distinta a la actual.

El Callejón del Punto Fijo, que parte desde la calle Quintana a la altura de la plaza de la Iglesia y desemboca en la calle Santo Domingo frente a la fachada principal de la conocida Casa Miranda (hoy, local de una cadena internacional de café), recibió en su día ese mote por estar instalada en el lugar la recoba de la ciudad, un ‘punto fijo’ donde se daban cita los vendedores de verduras y demás productos de la tierra.

El nombre del Chorro Cuaco es quizás más obvio ya que le viene dado por la fuente natural de agua situada en su confluencia con la calle Valois que se surtía de aguas procedentes de la fuente de Martiánez y que, mientras funcionó sirvió de abrevadero para los caballos, que en México también se les conoce por ‘cuacos’.

Por último, el Camino Malteveo está ligado a un bar ubicado en esa vía que antaño se conocía como parte del trazado de la calle Nueva. Cuenta Francisco Lasso que un buen día un cliente pidió pagar al fiado y un conocido de Lola, la dueña, le recomendó que no lo hiciera. “Mal te veo si fías, Lola”, le dijo.

Con el tiempo, la expresión entre los clientes del establecimiento se fue haciendo popular hasta el punto que se fue repitiendo y el bar se pasó a llamar para siempre el Malteveo.

Pasado el tiempo, el Pleno del Ayuntamiento acordó rotular ese trozo de la vía como Camino Malteveo sin ninguna oposición de los vecinos, al haberse convertido para ellos, el nombre del bar en un punto de referencia cuando querían dar la dirección de sus domicilios.

18 avenidas, 2 ramblas, 279 vías, 32 caminos, 13 paseos y un callejón

El municipio es el más pequeño en superficie, no sólo de Tenerife sino también de Canarias, ocupando tan solo 8,73 kilómetros cuadrados, debido a que nace como una escisión de la localidad vecina de La Orotava, a la que perteneció hasta 1772. Por este escaso territorio norteño discurren 9 carreteras, 18 avenidas, 2 ramblas, 279 calles, 32 caminos, 13 paseos, una calzada y un callejón. Además, en el callejero oficial figuran 13 plazas. Sin embargo, en cuanto a población se encuentra entre los primeros puestos con un total de 30.036 habitantes según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a 1 de enero de 2017.