CANDELARIA

Candelaria traspasará la gestión de su muelle pesquero a Puertos Canarios

El Ayuntamiento negocia ceder la administración del recinto al ente regional por falta de medios; son las únicas instalaciones portuarias en las Islas que cuentan con una concesión municipal

Imagen del puerto pesquero de Candelaria. DA
Imagen del puerto pesquero de Candelaria. DA

El Ayuntamiento de Candelaria negocia traspasar la gestión de su puerto pesquero, único en Canarias que cuenta con concesión municipal, al organismo Puertos Canarios, entidad adscrita a la Consejería de Obras Públicas y Transportes.

Según pudo saber DIARIO DE AVISOS, los contactos comenzaron el año pasado a propuesta del Consistorio, que se dirigió al ente autonómico para solicitar asesoramiento. Ambas partes han celebrado varias reuniones en los últimos meses para avanzar en la negociación. Después de disponer de la información y conocer todas las opciones posibles, el Ayuntamiento parece tener claro que la instalación portuaria candelariera debe depender del Gobierno regional. La falta de medios para hacer frente a la regulación de su actividad, a lo que se une las demandas de la cofradía de pescadores, son los motivos que argumenta el Ayuntamiento para tomar esta decisión. La propia alcaldesa, Mari Brito, ya le ha trasladado al patrón de la cofradía la propuesta, que el colectivo inicialmente no comparte, ya que prefiere que la gestión del recinto siga en manos municipales.

Puertos Canarios ya ha garantizado al Ayuntamiento que los pescadores tendrán su espacio y su papel adaptado a su ámbito de actuación. La gestión por parte del ente regional incluiría servicio de vigilancia y la modificación de las condiciones de acceso al muelle. La entidad gestiona actualmente un total de 47 instalaciones repartidas por todas las islas: 16 puertos de interés general, 18 refugios y diques de abrigo y 13 puertos deportivos.

Las relaciones entre el Ayuntamiento de Candelaria y la cofradía no atraviesan su mejor momento, como quedó de manifiesto el mes pasado con motivo de la festividad de la Virgen del Carmen, después de que los pescadores, una vez suspendido el embarque por la falta de permiso, se negaran a realizar la procesión marítima a la semana siguiente, tal como pretendía el Consistorio.