MICROALGAS EN CANARIAS

Las ocho claves que hay que conocer sobre las microalgas

Se trata de acumulaciones de cianobacterias a las que benefician factores como vertidos, calima, calor...; han llegado a Canarias para quedarse

Unos bañistas, ayer, sentados en Radazul, con las manchas de cianobacterias frente a ellos. Andrés Gutiérrez
Unos bañistas, el pasado 2017, sentados en Radazul, con las manchas de cianobacterias frente a ellos. Andrés Gutiérrez

Al igual que el pasado verano de 2017, no se habla de otra cosa en prácticamente toda Canarias, han vuelto y de momento se sitúan en las costas de las islas occidentales del archipiélago. Son esas manchas cuyo color marrón les otorga ese sospechoso aspecto y que se han popularizado como microalgas, si bien lo cierto es que estos microorganismos son un tipo de bacterias. Gracias a las consultas realizadas en su día a especialistas como la profesora de Botánica Marina en la ULL Marta Sansón o el biólogo marino Agustín Espinosa, les contamos ocho cosas que deben saber sobre este fenómeno tan llamativo.

¿QUÉ SON?

Lo primero es reiterar que se trata de acumulaciones de cianobacterias, nombre que reciben las bacterias capaces de realizar la fotosíntesis. En realidad, muchas de las que se agrupan en estas manchas son desconocidas hasta para los científicos. Su nombre exacto es Trichodesmium erythraeum.

¿POR QUÉ HAN LLEGADO?

La causa fundamental de que este fenómeno sea nuevo en Canarias es el aumento de la temperatura del agua que baña nuestras Islas, y que se debe a su vez al cambio climático. Antes no pasaba porque no resistían el frío, y ahora sí.

LAS CALMAS

Pero una cosa es que les resulte imprescindible un mínimo en la temperatura del agua y otra distinta es que con eso baste para que se reproduzcan tanto y en tan poco espacio como para convertirse en esas manchas que ahora vemos. Les hace falta que el mar esté en calma. Por eso son más habituales en la costa este o sur de Tenerife que en la del norte.

EL CALOR

Aclarado, pues, que las dos circunstancias fundamentales para que aparezca la mancha son la temperatura del agua y que éste se encuentre en calma, hay otros factores que le son beneficiosos, porque al fin y al cabo todo lo que pasa en el mar responde a un sinfín de factores. Uno de los que mejor le vienen es, como ya habrán deducido, que haya calor. Por eso abundaron tanto a finales de julio coincidiendo con una subida generalizada de los termómetros, como en los últimos días, en los que de nuevo la canícula ha repetido visita.

La crisis de las cianobacterias en las costas canarias durante el pasado verano alertó sobre la situación de los vertidos sin autorizar al mar. DA

¿SE VAN A QUEDAR?

La verdad es que son feas estas manchas, con ese color marrón. Pero habrá que acostumbrarse, porque no se van a ir. Ello se debe a que no es tan sencillo que varíe la temperatura del océano, sino que más bien responde a un proceso complejo. Además, el pronóstico no pasa por un descenso, sino en todo caso porque siga calentándose el agua que baña Canarias. Ya saben, el cambio climático. Además, ojo al próximo mes de septiembre, todo un clásico por esas calmas.

¿LOS VERTIDOS HAN TENIDO QUE VER?

No son provocadas por los vertidos, pero hay discusión científica sobre si estas pueden alimentarse de ellos. La profesora de la ULL Marta Sansón contó el año pasado a DIARIO DE AVISOS: “Vertidos siempre hubo aquí, pero este fenómeno es nuevo”. Otra cosa bien distinta es que los vertidos sean un factor que favorece a estas cianobacterias en la medida de que pueden obtener alimento de los mismos, como lo hacen de otras fuentes.

¿INFLUYE LA CALIMA?

Es una de esas otras fuentes que les vienen bien a estas cianobacterias. Ello se debe a que en el polvo sahariano, tan habitual por estos lares, se transporta hierro, un nutriente apreciado por estos microorganismos.

¿AFECTAN A LA SALUD?

Algunas de estas cianobacterias son tóxicas, pero nada grave. Eso sí, pueden causar dermatitis. Vamos, que pica. Báñese más allá, y no coja con las manos la que se acumule en la costa: así no tendrá problemas.