
La basura, los vertidos sin control de aguas fecales e industriales, las señales caídas y hasta los árboles que hacen imposible caminar por la acera son la triste imagen del abandono real que se vive en el Polígono Industrial Valle de Güímar, tan solo cinco años después de la recepción de los ayuntamientos de Güímar, Arafo y Candelaria. Un lustro en el que no se ha cumplido la promesa de crear una entidad urbanística de conservación para mantener este espacio.
El polígono se encuentra completamente abandonado en cuanto a limpieza de jardines se trata, tal y como se puede comprobar en las imágenes grabadas por DIARIO DE AVISOS. El abandono es total en el espacio que pertenece al ayuntamiento de Arafo, que tiene la parte más extensa -casi el 50%-. Por su parte, Güímar siempre ha limpiado, de ahí la polémica de la raya azul. Candelaria ha comenzado también a mantener su parte.
Tampoco se deben olvidar los graves problemas de saneamiento, que han dejado multas a nivel europeo. Tampoco se ve en el horizonte las obras, que se deben hacer urgentemente, para depurar las aguas residuales e industriales.









