
El Ayuntamiento de Tacoronte ha perdido a su sexto interventor en los casi dos mandatos que Álvaro Dávila lleva como alcalde del municipio (2011-2015 y 2015-2018).
Fue el lunes, el mismo día que se incorporaba de sus vacaciones, cuando la funcionaria del área, con carácter interino, presentó su renuncia tras nueve meses en el puesto. Lo llamativo es que lo hizo a través del Registro Virtual de Entidades del Cabildo de Tenerife (ORVE) y no de manera presencial, ya que ni siquiera se presentó a su trabajo “pese que tiene la obligación de hacerlo hasta que el alcalde acepte la renuncia”, un paso que todavía no se ha formalizado, confirman fuentes municipales.
La situación para el Consistorio es compleja ya que se queda en suspensión de todos sus pagos, dado que cualquier documento de este tipo requiere su firma. Además, las mismas fuentes indican que “al no haber hecho la liquidación de 2017 en febrero y enviarla en julio, deja de poder ejecutar más de dos millones de superávit”. También añaden que a día de hoy Intervención “no ha entregado la cuenta general de 2017 y por lo tanto, se dejan de poder percibir más de cinco millones del Gobierno de Canarias”, afirmaciones que Álvaro Dávila “desmiente rotundamente”.
El mandatario nacionalista asegura que “el mayor problema es el retraso en los pagos a las empresas pero eso no implica perder el Fondo Canario de Financiación”, porque hay plazo hasta final de año, y en los cuatro meses que restan “tiene la esperanza de conseguir un interventor”, sostiene.
No obstante, reconoce la dificultad que conlleva esta renuncia y por ello “está consultando con la Dirección General de Función Pública del Gobierno de Canarias sobre cómo proceder”. En concreto, si aceptarla o no hasta encontrar a quien ejerza las funciones que corresponden al cargo.
Incluso, añade, le ha trasladado lo ocurrido al Ministerio de Administraciones Públicas porque es un problema derivado de las “miles de vacantes de interventores habilitados nacionales que hay en España y de que el Ejecutivo central no saca oposiciones pese a que es el competente para hacerlo”.
Nueva Canarias (NC) especifica en un comunicado que sí hubo interventores habilitados nacionales y recuerda que en el primer mandato tomaron posesión como encargados de Intervención tres personas con cuatro nombramientos diferentes. La primera de ellas ha sido imputada junto con el alcalde hace dos meses, en la instrucción que se sigue por Prevaricación, Cohecho y Malversación. Le siguió una habilitada nacional, que tras varios problemas con Dávila renunció y se marchó presentando una denuncia contra él en la Fiscalía Anticorrupción por varios hechos que se siguen investigando. La tercera, fue nuevamente la interventora accidental imputada, quién debió dejar de serlo, al estar como secretaria, hecho sobre el que informó desfavorable Función Pública. En esta segunda etapa, tomaron posesión dos habilitados nacionales que por acumulación con otro nombramiento terminaron renunciando a comienzos del mandato. Posteriormente una funcionaria asumió el área pero también renunció en pocos meses por “problemas con las formas de proceder” del alcalde.
“CC es un ejemplo de mala gestión y falta de ejecución presupuestaria”
Además de alcalde, Álvaro Dávila ha sido desde junio de 2015 concejal de Hacienda, una responsabilidad que en marzo de este año le cedió a su compañera de grupo Virginia Bacallado. En este tiempo, según los concejales de NC José Daniel Díaz y Cristian Benítez, el grupo de gobierno “es un ejemplo de mala gestión, mala praxis en el gasto público y falta de ejecución presupuestaria”. Y consideran que “no puede ser que un municipio solvente, no pueda pagar ni una tuerca porque el alcalde ha hostigado a todas las personas que han pasado por Intervención para que las cosas se hicieran a su manera”.




