
El alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez, lamenta “la falta de planificación y pésima comunicación previa por parte del Cabildo de Tenerife para poner en marcha desde el pasado sábado la nueva red del Norte de guaguas de Titsa, habilitándose incluso antes de concluir las obras que tenían planificado ejecutar en el enlace de nuestro municipio con la TF-5, en la rotonda de Los Barros”.
“No son pocas las demandas vecinales -señala Domínguez- que me han hecho llegar, donde todas las situaciones de retrasos y de no saber dónde coger la línea correspondiente tienen un denominador común: no haber recibido con suficiente antelación la información relativa a las modificaciones en las rutas y lugares de parada”. Entre otros ejemplos, Domínguez alude a “un grupo de unos 50 alumnos de institutos de La Guancha, Icod de Los Vinos y Los Realejos que este lunes no pudieron llegar a tiempo a clase porque la guagua que normalmente les llevaba desde Toscal Longuera no pasó a la hora habitual y no habían recibido la información al respecto que debían conocer previamente”. Por todo ello, Domínguez reclama al Cabildo que reconduzca esta situación.
El alcalde comenta que la cuestión que mayores problemas está generando “es el cambio de la parada de la mayor parte de las guaguas con rumbo al área metropolitana, que pasan por la rotonda de Los Barros en lugar de hacerlo, como la pasada semana, por El Puente, ubicado en un núcleo residencial y con mayor facilidad de acceso para los usuarios”.
El concejal de Transportes, Alexis Hernández, señala que “entendemos el esfuerzo realizado en la planificación de todo el mapa de la comarca para lograr una mayor frecuencia de paso de determinadas líneas y la intención de hacer más eficiente y directo el servicio, pero la experiencia de estos primeros días demuestra que no se han tenido en cuenta todas las necesidades reales del usuario, se han generado algunas incomodidades de desplazamiento y se ha puesto en marcha la nueva planificación sin haber tenido las infraestructuras públicas a punto”. “En el caso del enlace con la autopista TF-5 -señala el edil-, se ha concluido solo uno de los dos tramos de la obra prevista, donde estimamos que existe poco espacio para parar las guaguas, tal y como se demostró con un colapso coincidiendo varias de ellas en la rotonda a una misma hora, así como pocas marquesinas habilitadas para la cantidad de pasajeros que se pueden congregar en esta parada, especialmente en cuanto a plazas de asiento o a zonas de resguardo que serán casi de obligado uso en días en que las condiciones meteorológicas sean adversas”.





