
El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (Hunsc) realizó ayer un simulacro de incendio en el área de rehabilitación del vetusto edificio de Traumatología del centro, un ejercicio práctico que contó con la participación del personal médico, enfermeros y celadores del centro, usuarios y pacientes, así como Cecoes 1-1-2 , Servicio de Urgencias Canario (SUC), Consorcio de Bomberos de Tenerife o el Cecopal del Ayuntamiento de Santa Cruz. Este centro, que el pasado 13 de agosto sufrió un incendio sin víctimas que obligó a evacuar a 160 personas del servicio de Urgencias y cuyos daños fueron cuantificados por la Consejería de Sanidad en más de un millón de euros, llevaba 10 años sin realizar un simulacro con los bomberos.
El complejo sanitario informó de que el ejercicio forma parte del plan de autoprotección del centro y apuntó que en el último cuatrimestre del año más de 3.000 profesionales han recibido formación en emergencias, además de realizar ejercicios prácticos con medios de extinción y un simulacro sin participación externa en el hospital.
Este plan de autoprotección se encuentra en fase de actualización desde 2007 y, con esta actividad, se recreaba la detección por parte de un trabajador de humo en un despacho de consultas del servicio de rehabilitación que provocaba la activación del plan, consistente en extinguir y contener el incendio y evacuar la zona, a la espera de la llegada de las ayudas externas.
graves deficiencias
Ibrahim Ben Mohamed, jefe de Bomberos del parque de Santa Cruz de Tenerife, y segundo mando operativo del Consorcio, desveló las dificultades que se encontraron durante el simulacro, pues “es el edificio más antiguo de esta zona, junto con la rehabilitada del principal, y tiene claras deficiencias. La sectorización de incendios, los sistemas de detección…, hay muchos aspectos en seguridad y todos mejorables”.
“En este edificio antiguo habría que realizar reformas importantes para minimizar aún más los riesgos y daños de un posible incendio”, incidió Ibrahim Ben Mohamed. Por su parte, la portavoz del sindicato Intersindical Canaria, Patricia Hernández, reiteró ayer durante el simulacro las carencias de seguridad en el edificio de Traumatología del centro.
“Hay serias dificultades si se diera una situación real de evacuación en este edificio, porque no hay sistemas de alarma, no tenemos sistemas de salida preparados para pacientes con movilidad reducida y se nos complicaría mucho la evacuación”.
Denunció que “la salida de emergencia que existe en la zona de la terapia ocupacional” no es la adecuada, pues “presenta una salida con una pendiente muy pronunciada e impracticable” para evacuar a pacientes con movilidad reducida, “e incluso dificulta el acceso peatonal para bajar”, y “en una situación real en la que saldremos con prisas, la puerta de emergencia tiene una dimensión bastante estrecha”.
Por su parte, Maite Ruiz, técnico del servicio de Seguridad y Orden Interno del Hospital, evaluó positivamente el ejercicio y aseguró que “hemos simulado un incendio en una consulta dentro del servicio de rehabilitación, y activamos el Plan de Autoprotección y los equipos que conforman las emergencias del hospital”. A la par, realizaron “una evacuación parcial de la zona, y hemos contado con la colaboración de las ayudas externas”, indicó, reseñando la actuación de bomberos, Cecoes, Servicio de Urgencias Canario (SUC) y la mesa de transporte sanitario del Servicio Canario de la Salud (SUC), entre otros.
desarrollo
Tras el aviso a las 10.02 horas al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (Cecoes) 1-1-2 del Gobierno de Canarias, se activaron los recursos necesarios. Ocho minutos después de su activación llegaron los efectivos del Consorcio de Bomberos. Activados a una intervención de nivel 2, subió una sola dotación, que intervino en un servicio habitual (localizar el conato de incendio, sofocar y ventilar posteriormente las instalaciones para que queden otra vez al uso).
Los pacientes, en su mayoría con movilidad reducida, y otros usuarios fueron trasladados en sillas de ruedas y otros medios por enfermeros, médicos y celadores del centro al punto de reunión habilitado. La evacuación se realizó por la rampa de entrada y por la puerta de emergencias. Una vez en el lugar designado, se realizó un control de personal y pacientes que prestaban servicio en el área de Rehabilitación. Unos 50 usuarios y pacientes colaboraron con los servicios de emergencia en el simulacro. Tras más de 45 minutos, concluyó este ejercicio de autoprotección.
Ahora es el momento de evaluar los defectos detectados y tomar las decisiones oportunas para que, en el caso de que se produzca un incendio real, todo el personal del centro, así como los servicios de emergencia, puedan actuar de la mejor manera para minimizar posibles situaciones de riesgo.










