
La céntrica avenida de Canarias de Los Realejos recuperó el viernes pasado el doble sentido de circulación en su tramo inferior, entre la zona de Mencey Bencomo y la rotonda de su cruce con la calle Lanzarote. Además, se reabrió al tráfico también el enlace descendente de la calle San Isidro hasta entroncar con la citada avenida de Canarias y el entorno de Mencey Bencomo. El presupuesto de esta obra alcanza los 2,4 millones, financiados entre el Cabildo y el Ayuntamiento. El proyecto consiste en la construcción bajo el asfalto de un corredor a modo de barranco subterráneo para reparar el hundimiento ocurrido en la vía en 2016.
El concejal de Urbanismo, Darío Pérez, explicó que “a lo largo de los últimos días, y después de todo el laborioso proceso de dotación de canalizaciones de agua y telecomunicaciones, se ha venido culminando la tarea de compactado de la calzada, la preparación de las medianas y los remates del acerado con el fin de dar la capa de asfaltado grueso provisional que permitiera no tener más tiempo cerrado el paso de los vehículos, tal y como se ha logrado desde esta jornada”.
Según el alcalde de Los Realejos, Manuel Domínguez, “se han generado muchos inconvenientes con esta obra, pero estamos convencidos de la necesidad y urgencia que requería una actuación sin igual en las últimas décadas en Los Realejos, que ha desmontado totalmente la arteria principal de comunicación del municipio para reconstruirla prácticamente de cero y hacerla con la total garantía de seguridad de las personas y del resto de infraestructuras aledañas a ella”.
El alcalde realejero remarca que hay que tener en cuenta que estamos ante “un proyecto que, además, a lo largo de la ejecución se ha ido encontrando con un comportamiento del terreno peor que el esperado. Ahora podemos reabrir este tramo de vía en doble sentido en el arranque de los días más fuertes de la campaña comercial de Navidad, tratando así de perjudicar lo menos posible al comercio local”.
El alcalde agradeció la colaboración ciudadana durante todo el proceso, pues la modificación de rutinas de acceso y salida del municipio ha propiciado que los efectos del colapso de vehículos hayan sido menores que los que se pudieron temer en un principio.





