
El salón de actos del Ayuntamiento de Güímar acogió ayer la presentación de la guía arqueológica infantil Tras las huellas, un proyecto llevado a cabo por la Concejalía de Educación , dirigida por Socorro González, y cofinanciado por el área de Cultura del Cabildo, siendo editada por LeCanarien ediciones.
El municipio de Güímar, tal y como lo conocemos hoy en día, se ubica en el antiguo menceyato del mismo nombre, siendo uno de los más importantes de la Isla en el momento de su conquista, lo que, junto a su devenir histórico, le hace disponer de un patrimonio aborigen que trasciende el siglo XV y es rastreable hasta fechas tempranas.
Paradójicamente, esta riqueza patrimonial y cultural del municipio no se ha traducido en conocimiento de los presentes actuales güimareros y güimareras, siendo muchas las personas que desconocen un legado tan destacado y singular de la Isla, por lo que se ha considerado conveniente acercar a los niños y niñas de Güímar esta publicación, para darles a conocer el rico pasado del que dispone la localidad y que es necesario que las próximas generaciones conozcan y pongan en valor, para así poder conservarlo y preservarlo.
Rico pasado de Güímar
Tras las huellas da a conocer la forma de vida de los antiguos pobladores del municipio de Güímar de la mano de una niña guanche llamada Imar, exactamente, mediante sencillos textos, realizados por Zebensui López Trujillo, complementados en todo momento por fotografías e ilustraciones, realizadas estas últimas por Alicia Warhola, que hacen fácil su lectura y compresión. Durante su desarrollo, los menores podrán conocer cuestiones tales como la lengua empleada por estos antiguos habitantes, el amazigh; sus creencias, con Achamán y Guatimac como protagonistas; la realización de grabados rupestres y estaciones de cazoletas y canales; la comida, aprovechando todo lo que la naturaleza brinda, desde la siembra de cereales hasta un concepto amplio de la ganadería, pasando por la pesca; el aprovechamiento de las cuevas naturales como casas; los útiles empleados en el día a día, llamados gánigos; así como también da a conocer el mundo funerario, entre otras cuestiones.
En cuanto al desarrollo de la obra, cabe destacar la colaboración realizada por personas y entidades tales como Javier Soler, Sergio Pou, Josué Ramos y el Tagoror Cultural de Agache.





