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Álvaro Dávila: “Virginia Bacallado utilizó sus concejalías para preparar su precampaña”

Si algo caracteriza a Álvaro Dávila es la seguridad de estar haciendo las cosas bien, de llevar a cabo una buena gestión, y de haber cumplido la práctica totalidad de los objetivos del programa electoral de CC
Álvaro Dávila, alcalde de Tacoronte.
Álvaro Dávila, alcalde de Tacoronte.
Álvaro Dávila, alcalde de Tacoronte. Sergio Méndez

Si algo caracteriza a Álvaro Dávila es la seguridad de estar haciendo las cosas bien, de llevar a cabo una buena gestión, y de haber cumplido la práctica totalidad de los objetivos del programa electoral de CC. Por eso confía en que la Justicia archive definitivamente la denuncia que le interpuso el PP por presuntas contrataciones ilegales y sobresueldos irregulares, “porque no hay por donde cogerla”. A punto de culminar el mandato, confiesa que le hubiese gustado llegar a acuerdos con otras fuerzas políticas para tener un gobierno estable, sobre todo porque la moción de censura que le interpusieron en 2013 el PP y los concejales rebeldes del PSOE le pasó factura en las urnas dos años después pese a que solo estuvo fuera de la Alcaldía 41 días.

-Quedan poco más de cuatro meses para culminar el mandato. ¿Qué balance hace?

“Ha sido un mandato complicado porque gobernando en minoría es más difícil sacar las cosas adelante. Pero al margen de esta dificultad añadida, estoy muy satisfecho porque hemos conseguido aprobar tres presupuestos y pese a que dicen que yo no negocio. El único que no se ha aprobado es el de este año porque como pasa en otras corporaciones, no es lógico hacerlo sabiendo que no se sabe quién va a gobernar después de mayo”.

-¿Qué otras cosas destacaría de estos últimos cuatro años de gobierno de CC?

“Todos los proyectos de inversiones y las negociaciones que hemos conseguido con el Cabildo de Tenerife y con el Gobierno autónomo. Hay una obra que se llevaba unos diez años pidiendo, como la ampliación del centro médico, que se adjudicó en 2007 y después se rescindió el contrato. Al consejero anterior, Jesús Morera, le pedí entrevistas para hablar de ésto y no me recibió en dos años. Pero vino a Tacoronte y se sacó una foto con el PSOE en la puerta del centro médico, diciendo que se iba a ampliar y así se puede ver en la página web de este partido. Cuando Baltar tomó posesión me recibió al mes, le conté cuál era el problema y prometió que daría instrucciones para que se comenzara lo antes posible y así fue. Se sacó a adjudicación, se redactó, se sacó a concurso, y en un mes y medio pueden comenzar las obras. También se ha logrado que se construya el dique de protección de El Pris, aunque los motivos de que no hayan empezado los trabajos, son ajenos a las administraciones, ya que no se presentó ninguna empresa. Puertos Canarios ha encargado un proyecto más amplio y esperamos sacarlo en el primer semestre del año. Y por último, nuestro gran objetivo era intentar hacer un parque deportivo urbano, del que carece Tacoronte, y hace dos meses comenzaron a trabajar y la empresa cree que se podrá terminar en abril, antes de lo previsto. La biblioteca municipal también está a punto de entregarse. Además, se asfaltaron cerca de 40 calles y hemos hecho acerados, alcantarillados. Y hay otros proyectos que no los hemos hecho porque nos lo impidió la oposición, pese a que tenían coste cero para el Ayuntamiento, como un tanatorio en un solar municipal pegado al cementerio, que es además, el lugar idóneo”.

-¿Le hubiese gustado tener otra relación con la oposición?

“Me hubiese gustado, primero que nada, haber conseguido un acuerdo para tener un gobierno estable, pese a que lo tengo firmado con el PSOE desde el comienzo del mandato. Al cabo de dos años ví que no había posibilidades de que este partido se incorporase y como estábamos negociando los presupuestos, aproveché para proponérselo a Sí se puede y a Nueva Canarias. El primero me dijo que lo iba a estudiar y sus dirigentes nunca más me contestaron, pese a que sí lo hicieron en los medios de comunicación insultándome. Y NC me respondió que cuando estuviese asegurada la mayoría hablase con ellos”.

– ¿Por eso se lo propuso a un edil de Sí se puede?

“No. En el partido lo debatieron entre ellos y hubo uno de los tres, Honorio Marichal, que sí quería entrar al gobierno porque entendía que a él lo habían elegido para mejorar el pueblo y no había mejor forma de hacerlo y de llevar adelante su proyecto que participar con responsabilidades de gobierno”.

-Pero incumplió la ley antitransfuguismo…

“No, porque él renunció a Sí se puede antes de tomar posesión. A él no lo echaron, porque no se puede echar a alguien que ya no está. Yo ví la renuncia y el escrito presentado, otra cosa es que los dirigentes de esta fuerza política se hicieran los locos para decir que lo habían expulsado”.

-Hablando de renuncia, ¿cómo se tomó que tres concejales abandonaran su gobierno en este mandato, dos de ellos con fuertes críticas hacia usted?

“La renuncia de Ernesto Arvelo fue por motivos personales, mientras que en el caso de Virginia Bacallado y Olga Sánchez, su decisión no se corresponde con lo que ambas dijeron en el pleno. Yo me llevé una sorpresa enorme con la intervención de la primera, porque pensé que iba a decir la verdad y sin embargo, lo que hizo fue una exposición absolutamente demagógica. Y la única verdad, es que ella quería que me marchara para ser candidata. Esa es la única razón que hay, no como dijo, que sus prioridades no eran las mismas que las mías. Que me diga qué prioridades tenía en educación, qué hizo en esta área, porque la escuela oficial de idiomas y los profesores nativos de inglés los conseguí yo, no ella. ¿Por qué no resolvió los problemas que había entre las áreas de Hacienda y Servicios Sociales y tuvo empantanadas las ayudas cinco meses? Porque no fue capaz de enfrentar a unos y a otros, que fue lo que yo hice el día después que ella dimitiera”.

-¿Por qué inicialmente desmintió que hubiera discrepancias entre ambos?

“Porque no le iba a decir a la oposición los problemas que había al querer ser ella la candidata, porque además, tenía la esperanza de que se resolvieran”.

-¿Y por eso cambió el organigrama y le quitó competencias?

“Claro, porque estaba utilizando las concejalías para ir preparándose su precampaña. De hecho, me enteré por casualidad de sus intenciones en una comida en Arico con motivo del día de la mujer. Ese día se me acercó una de las señoras que iba en la excursión y me dijo que era una pena que no siguiese. Le pregunté quien le había dicho y me respondió que Virginia, y además, que le había dicho que ella iba a ser la candidata”.

-¿Y usted se lo pagó con la misma moneda no comunicándole el cambio de cromos en el Gobierno municipal y haciéndolo en los medios de comunicación?

“Eso es rotundamente falso y lo puedo demostrar con documentación. A Virginia le notifiqué el cambio el 26 de marzo de 2018. Un documento como ese se firma sobre la marcha y ella se negó a hacerlo hasta el 10 de abril y en ese tiempo, salió en prensa. Y lo hizo porque desde el partido le dijeron que si no firmaba que presentara la renuncia”.

-¿No hubiera sido mejor desmentirlo en su momento?

“Tengo mucho trabajo para estar desmintiendo la cantidad de disparates que salen constantemente, tendría que dejar de trabajar”.

-¿Lo defraudó Olga Sánchez?

“Muchísimo, porque en su caso, quien propuso que vaya en la lista fue el secretario local de CC, Ernesto Arvelo, con tenía mucha relación. Nos ha decepcionado a ambos”.

– ¿Tan difícil es llegar a un acuerdo con el personal del Ayuntamiento?

“Hay que distinguir entre los trabajadores del Ayuntamiento y los representantes sindicales. Mi relación con los primeros es buenísima, es más, les agradezco su trabajo, porque muchos de ellos se quedan hasta por la noche para poder sacar adelante los proyectos. Otra cosa es la relación profesional con los segundos, que quieren unos convenios de máximos que desde mi punto de vista son hasta inmorales, como que por jubilarse se cobre un premio que puede llegar hasta 81.000 euros. O establece que la asamblea de trabajadores se tiene que celebrar en horario de trabajo. Y digo lo mismo siempre: aquí está en vigor un convenio colectivo que se aprobó en el último pleno de Hermógenes Pérez sin informe de intervención y con uno negativo de secretaría. Por lo tanto, le he dicho a los sindicatos que esas cláusulas hay que eliminarlas, caso contrario, no hay nuevo convenio. Lo mismo sucede con la Policía local. Los sindicatos tienen una ventaja y es que saben que los grupos políticos de la oposición no aprobarán ningún convenio que no tenga el visto bueno de los trabajadores”.

-¿Es cierto que el Consistorio es el que más bajas laborales tiene por persecución laboral?

“Si hay trabajadores perseguidos ilegalmente, ¿por qué no lo han denunciado ante la Fiscalía? Porque saben que es rotundamente falso”.

– ¿Tacoronte es un municipio inseguro, como argumentan desde algunos sectores?

“No es cierto. Hice una reunión con los grupos municipales y el subdelegado del gobierno trajo las estadísticas que confirman que Tacoronte está entre los municipios con menos incidencias de las islas”.

-¿Qué opina de Tacoronte Participa, un colectivo creado para luchar contra usted?

“Que se presente a las elecciones y sabremos qué respaldo tiene. Si finalmente gana, los felicitaré y que gobiernen”.

-¿Y usted tiene ganas de presentarse por tercera vez?

“Sí, porque no me gusta dejar las cosas por la mitad y hay muchos proyectos que deben continuar en Tacoronte. El municipio ha dado un cambio importante en los últimos ocho años”.

-¿Y no le asusta volver a gobernar en minoría?

“Espero no tener que volver a hacerlo, me costaría mucho. Si no logro mayoría absoluta confío en ser capaz de formar una coalición con otros partidos. Vamos a ver los resultados que saca cada uno. Sigo teniendo esperanzas que Tacoronte se dé cuenta que CC representa formación, experiencia y buena gestión y que eso se premie. Y se olvide del populismo, que no lleva a ningún lado”.

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