Candelaria

Casi la mitad de las expropiaciones del tren del Sur afectan al Valle de Güímar

De las 635 parcelas privadas, en un proceso de expropiación que se iniciará este año, 285 se encuentran en los tres municipios de esa comarca, siendo 165 de ellas pertenecientes a Candelaria

Infografía del tren del Sur a su entrada al Valle de Güímar, por Barranco Hondo / DA

Estamos en 2019, dos años después de que ya estuviera funcionando el tren del Sur, según anunciaron en 2010 el que fuera presidente del Cabildo, Ricardo Melchior y su consejero de Economía de entonces, Carlos Alonso, hoy presidente insular.

El coste de entonces estaba cifrado en 1.803 millones de euros y hoy se alude a más de 3.500 millones. En plena crisis económica, la financiación estatal quedó paralizada hasta que hace hace un año, Metrotenerife aprobó sacar a concurso la redacción de los proyectos de los tramos necesarios para completar la plataforma del tren del Sur y del intercambiador de transportes Aeropuerto Tenerife Sur. Todo ello por 3.274.800 euros. Con un total de seis lotes adjudicados a distintas empresas y además una bolsa de trabajo.

Redactado el proyecto y adjudicadas las obras, en este iniciado 2019 está previsto que se procede a las expropiaciones de 615 parcelas que actualmente figuran como de titularidad privada en los doce municipios del recorrido (desde Santa Cruz hasta Adeje). La comarca más afectada es la del Valle de Güímar, con 285 parcelas emplazadas en suelo de Güímar, Arafo y Candelaria, siendo este último el que concentra la mayor cantidad de parcelas de propiedad particular en ese listado, con 165, solo igualado por otro municipio del Sureste, Fasnia, donde en Las Eras irían las cocheras. En Candelaria iría la primera parada del tren tras salir del intercambiador de Santa Cruz y está previsto,en 22 parcelas de una antigua cantera de Antonio Plasencia, realizar el intercambiador en Punta Larga e inicialmente hay unas 35 viviendas afectadas de expropiación desde Igueste hasta el puente del cementerio.

En Güímar, que aspira a tener una parada en el enlace a El Puertito, las parcelas afectadas serían 112. En ese listado figuran parcelas en Arico (39), Granadilla (38, sumando las 29 del trazado y las nueve del Intercambiador de San Isidro), San Miguel (16), Arona (51, de las que 48 pertenecen al trazado y tres al intercambiador de Los Cristianos) y Adeje (21, solo 9 por el trazado y 12 para el intercambiador en Costa Adeje).

El Plan Territorial Especial de Infraestructuras del tren del Sur, aprobado definitivamente por el Cabildo, establece que se tendrán que expropiar distintos tipos de suelo: el 73,6% es erial y otras zonas sin cultivo (1.983.164 metros cuadrados); el 20,9% es urbano, viales, equipamientos e infraestructuras (563.505 metros cuadrados); el 4% son cultivos de invernadero (109.206 metros cuadrados); el 0,8% son otros cultivos (24.117 metros cuadrados) y el 0,5% son edificaciones (14.288 metros cuadrados).

Además se deberá añadir la ocupación temporal de 204.321 metros cuadrados de terreno. El coste estimado necesario para sufragar estas expropiaciones asciende a un total de 79.249.128,49 euros.

Veinte años de espera

El primer plan de viabilidad sobre el tren del Sur lo inició el Cabildo en 1997. El futuro tren recorrerá la Isla desde la costa nordeste hasta llegar al Sur, desde el Intercambiador de Santa Cruz hasta Adeje, totalizando siete paradas. Será explotado por Metropolitano de Tenerife, empresa que también lo hace con el tranvía. Estaba previsto que las obras comenzaran en 2010, y que su inauguración fuese en 2017. Sin embargo, a finales de 2011 el proyecto se paralizó por motivos económicos. Ahora, este año comenzarán las expropiaciones, para que antes de 2020 se puedan iniciar las obras en el tramo Santa Cruz-Candelaria.

Candelaria, dice “no”; Güímar quiere una parada

En Candelaria (165) y Güímar (112) se expropiarán más de la mitad de las parcelas afectadas por el tren del Sur, que sigue siendo una infraestrucura con  defensores y detractores, 20 años después de que se empezara a hablar de él. En Candelaria, el Pleno de octubre de 2017 (PSOE, PP y Sí se puede) votó en contra porque se debe apostar “por otro modelo de transporte”, mientras que en Güímar lo apoyan, eso sí, con una parada en el enlace de la TF-1 con El Puertito.