SOCIEDAD

Arona, Granadilla y Adeje suman ya más población que Santa Cruz de Tenerife

Los tres municipios del sur de Tenerife experimentan una explosión demográfica sin parangón en los últimos años y disparan sus padrones por encima de los 210.000 residentes (sin contar el turismo), 3.000 más que la capital tinerfeña

Turistas en el Sur de Tenerife

La explosión demográfica que ha experimentado el sur de Tenerife en los últimos años revela el escoramiento del peso económico de la Isla hacia la comarca meridional. Mientras el área metropolitana en torno a la capital y el Norte se estancan, la onda expansiva del boom turístico dispara los padrones en los municipios sureños que conforman el otro área metropolitana del Sur, un fenómeno en constante progresión que parece no tocar techo mientras la locomotora del turismo siga tirando del convoy del empleo. La imagen más nítida de este desarrollo descomunal, aunque también la menos amable, la sufren miles de automovilistas atrapados cada día en una autopista y unas carreteras secundarias colapsadas de tráfico.

Arona y Adeje, que concentran la mayor planta hotelera de la Isla, y Granadilla de Abona, un municipio que avanza en su apuesta turística y un referente en la actividad industrial del Archipiélago -con el polígono y el puerto como puntas de lanza-, representan los ejemplos más significativos de la nueva dimensión en la que ha entrado el Sur. El dato más clarificador es que por primera vez los tres municipios suman ya más habitantes que Santa Cruz, sin incluir el flujo turístico.

Mientras la capital tinerfeña alcanzó el 28 de marzo de 2018 (última actualización del Ayuntamiento) los 207.095 habitantes, Arona, Granadilla y Adeje cerraron el año pasado con 210.426 habitantes, según la información aportada a este periódico por los tres ayuntamientos sureños. El primer escalón del pódium comarcal lo ocupa Arona, con 99.283 habitantes; el segundo, Granadilla, con 58.738; y el tercero, Adeje, con 52.405.

El dato adquiere una magnitud aún más considerable si comparamos la evolución de estas tres localidades en los últimos 20 años. Entonces sumaban 57.000 residentes, mientras que la capital tinerfeña contaba con 211.930 (cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística en 1998). Es decir, Arona, Adeje y Granadilla de Abona prácticamente han cuadruplicado sus residentes y, por el contrario, Santa Cruz ha perdido casi 5.000. Además de los municipios citados, Guía de Isora y San Miguel de Abona también se apuntan a la tendencia alcista, aunque de forma más moderada, y más tímidamente lo hace el resto de municipios del Sur: Santiago del Teide, Arico, Fasnia y Vilaflor.

Al ensanchamiento de los padrones municipales en el Sur hay que añadir la población flotante residente, con casi cinco millones de turistas al año, según el dato de los visitantes que en 2018 eligieron esta zona de la Isla para sus vacaciones. El sector turístico es hoy por hoy el gran imán para atraer tanto mano de obra local como foránea, que encuentran en el segmento servicios una salida laboral, especialmente los trabajadores jóvenes con un nivel de formación medio-bajo, que, al establecerse en la comarca, están provocando también otro efecto: la ralentización del envejecimiento de la población, a diferencia de lo que ocurre en el resto de la Isla, sobre todo en municipios del Norte.

Tal volumen de personas ha llevado a los ayuntamientos sureños, sobre todo en el caso de los municipios turísticos, a reclamar una financiación acorde con la población real que atienden. La mayoría de alcaldes sostiene que las infraestructuras públicas, especialmente la red viaria, no están a la altura del número de habitantes ni de las necesidades actuales. La demanda de más inversiones está presente, desde hace años, en el discurso de los regidores sureños.

En el desbocado crecimiento poblacional ha tenido mucho que ver el fuerte tirón inmigratorio. En los tres municipios citados conviven más de 125 nacionalidades de los cinco continentes. El caso más llamativo es el boom de ciudadanos italianos, jóvenes en su mayoría, que han llegado a esta zona de la Isla en busca de una oportunidad laboral y en algunos casos para montar su propio negocio. Solo en Arona hay censados más de 10.000. El cónsul honorario del país transalpino explicó en una entrevista concedida a este periódico que el número de italianos registrados oficialmente ronda los 15.000 en la provincia, aunque admitió que la cifra real puede duplicarse.