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El niño que escapó de la muerte en Adeje: “Prefiero seguir con vida a los regalos de Pascua”

Annelies, la mujer que hizo de traductora, relata cómo el pequeño se dio cuenta de las intenciones de su padre dentro de la cueva
Annelies, la vecina de la zona de la Quinta, en Adeje, que ejerció de traductora. DA
Annelies, la vecina de la zona de la Quinta, en Adeje, que ejerció de traductora. DA
Annelies, la vecina de la zona de la Quinta, en Adeje, que ejerció de traductora. DA

Así lo ha relatado en declaraciones a Efe Annelies, la vecina de la zona de la Quinta, en Adeje, que ejerció de traductora después de que el niño fuera encontrado perdido horas después del presunto crimen.

Su padre había preparado un “picnic” y había llevado a su tres familiares de excursión por la zona alta de Adeje, y les acercó a una cueva donde les dijo que tenía escondidos regalos de pascua.

Según relató el niño a la improvisada intérprete, ahí fue donde el padre empezó a agredir a su madre. Cuando ella cayó al suelo “muy malherida” empezó a golpear a su hermano mayor.

En ese momento el pequeño de 6 años huyó del lugar “y por suerte bajó por otra zona, no por donde habían subido” porque de lo contrario su padre lo hubiera alcanzado, comentó Annelies.

Él fue encontrado después por una vecina cerca de la finca donde vive Annelies y la llevó a la Policía Municipal, pensando todos que se había perdido y sin sospechar de la tragedia, puesto que no habían podido comunicarse con el niño, que solo habla alemán.

Cuando la vecina y los agentes regresaron con el niño al lugar donde había sido encontrado con ánimo de localizar alguna pista sobre sus padres, se acercaron a la casa de Annelies, quien se ofreció a hacer de traductora.

El niño se calmó al poder comunicarse por fin y fue entonces cuando contó la agresión a la madre y a su hermano y su huida del lugar, aunque en ningún momento pensó que hubieran muerto.

De hecho, según Annelies, el niño aún no sabe el trágico final. “Yo no se lo he dicho, eso es tarea de su familia o de los psicólogos”, comentó la traductora, que está visitando con regularidad al menor en el centro donde está tutelado por la Dirección General del Menor del Gobierno de Canarias hasta que sus familiares llegue a la isla y se hagan cargo de él.

Mientras contaba el suceso en la casa de Annelies, el pequeño estaba relajado e incluso estuvo jugando con el nieto de ella, seguramente aliviado por encontrar alguien con quien comunicarse.

Annelies se encuentra agobiada por los requerimientos de los medios de comunicación y las continuas peticiones de entrevistas: “Yo quiero que esto acabe, quiero darlo por concluido”.

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