Arona

Tres años de la mayor tragedia en la historia de Los Cristianos

Una misa cristiana, flores y una oración musulmana recordaron ayer a las siete víctimas mortales que dejó el colapso del edificio Julián José la mañana del 14 de abril de 2016

El alcalde Mena se abraza a un familiar de una de las víctimas, al lado de Ánima Marrero, esta mañana frente al edificio siniestrado / DA

Los Cristianos y todo el municipio de Arona, con su Corporación municipal a la cabeza, recordó hoy en el tercer aniversario a las siete víctimas mortales que dejó el derrumbe del edificio Julián José el 14 de abril de 2016, la mayor tragedia humana en la historia de la localidad costero.

A las diez de la mañana se celebró una misa funeral en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen y posteriormente se depositó una gran corona de flores en el lugar del suceso, a escasos cien metros del templo. Asimismo, la comunidad musulmana de Los Cristianos llevó acabo por la noche una oración en la mezquita Al-Muhsinin.

El trágico suceso se produjo a las nueve y veinte de la mañana del jueves 14 de abril de 2016, cuando en apenas un minuto el el edificio del número 12 de la calle Amalia Alayón colapsó con un castillo de naipe dejando siete víctimas mortales que en ese momento se encontraban en el interior de sus viviendas: Flor González, asturiana de 71 años ; el tinerfeño Antonio Jesús García Beltrán, de 55 años,; Noemí Ruiz Rodríguez, gallega de 29 años y vecina de Los Cristianos ; Hanan Mrabet, de 41 años y de nacionalidad marroquí; Graziella Fagnoli, de 77 años, de nacionalidad italiana; Alessandro Locatelli, de 41 años, también italiano, y Markku Tapinnen, un finlandés de 72 años. Tras tres personas quedaron heridas, pero pudieron salvar sus vidas. En la recuperación de todos los cadáveres se tardó tres días y en el operativo de seguridad y emergencias participaron más de doscientas personas. Hubo casi un centenar de personas desalojadas de edificios colindantes y los desescombros del inmueble siniestrado duró casi tres meses.

Hoy en lo que fue el solar que albergaba el Julián José solo vive una venenera (Nicotiana glauca), rodeada por tres muros blancos, uno de ellos, que da a la céntrica calle Amalia Alayón, con un grafitti donde se recuerdan los siete nombres de las víctimas y donde hoy se depositaron varias coronas y ramos de flores.

“Queremos levantar otro edificio con las mismas plantas y salones comerciales, uno de ellos mi floristería desaparecida”, recordaba poco después Ánima Marrero, presidenta de la comunidad de vecinos del edificio donde llevaba viviendo 40 años.

 

Sin causa penal

Tras dos años de peritajes y testificales, hace cuatro meses el informe de la Fiscalía Provincial de Santa Cruz de Tenerife sobre las causas que provocaron el derrumbe del edificio Julián José, concluye que el cauce adecuado para exigir responsabilidades no es la jurisdicción penal sino la civil. La conclusión de la Fiscalía, que coincide con el auto dictado el 12 de julio de 2018 por la juez de instrucción en el que se decretaba el sobreseimiento de la causa, descarta la posibilidad de exigir responsabilidades penales al considerar que, “pese a la existencia de indicios, se ha concluido que no son suficientes ni cumplen los parámetros exigidos para atribuir penalmente tan trágico resultado a personas individualizadas y determinadas”.