MEDIO AMBIENTE

Desmontando los principales mitos del reciclaje

Los canarios desoyen las actuales leyendas urbanas, como muestran las 83.717 toneladas de envases domésticos reciclados en 2018

Desmontando los principales mitos del reciclaje

Los últimos datos de reciclaje de 2018 en Canarias referente a los residuos que se depositan en el contenedor amarillo – los envases de plástico, las latas y los briks – y los que van al contenedor azul – los envases de cartón y papel-, alcanzaron un total de 83.717 toneladas, un 7,4% más que el año anterior. Una reseñable cifra que refleja el alto compromiso medioambiental de los canarios y el gran papel que la sociedad canaria está desempeñando para avanzar hacia la economía circular.

Sin embargo, y a pesar del fuerte compromiso de los canarios con el reciclaje, son varias las leyendas urbanas que se escuchan en torno a este tema. Rumores, mitos, que, para muchos, se han convertido en meras excusas para no asumir una responsabilidad que nos atañe a todos: separar y depositar los residuos en los contenedores correspondientes como medida esencial para cuidar y respetar el medioambiente.

En los camiones juntan todos los residuos que separo

Sin duda, este puede ser uno de los bulos más comunes. Lo cierto es que existe esta creencia debido al desconocimiento de que existen camiones que circulan por ciertas zonas y municipios que disponen en su interior de un sistema bicompartimental. Esto hace posible que un solo camión pueda almacenar diferentes tipos de residuos sin mezclarlos.

Además, con este sistema se contribuye al cuidado del medioambiente ya que al reducir el número de camiones circulando, se evita la emisión de millones de toneladas de C02 a la atmósfera.

En las plantas lo juntan todo

Seguro que algún que otro desconfiado mantiene la creencia de que, en el caso de no juntarse los residuos en los camiones, éstos acaban mezclándose en las plantas de reciclaje. Una vez más se debe desmontar el mito pues al llegar a las plantas de selección, los residuos son separados para que puedan tratarse adecuadamente.

En concreto, en Canarias hay cinco plantas de selección que disponen de un sistema de cribado que va organizando, clasificando – de manera manual y automática -, limpiando y procesando los residuos, en función de los materiales de los que están fabricados. Este proceso garantiza que los desechos puedan ser tratados correctamente y, más tarde, reciclados en alguno de los 16 recicladores homologados que se localizan en el archipiélago canario.

El reciclaje quita empleo

De hecho, es más bien al contrario, ya que la gestión de residuos genera más de 42.600 puestos de trabajo a nivel nacional, de los que 9.400 se generan de forma directa, según los datos que aporta Ecoembes, la organización medioambiental sin ánimo de lucro que coordina el reciclaje de envases depositados en los contenedores amarillos y azules en España.

Sin duda, el ciclo del reciclaje comienza con el importante gesto de depositar los envases en el contenedor adecuado, algo que no sería posible sin los ciudadanos. Sin embargo, también es necesaria la implicación de varios profesionales, tanto del ámbito público como el privado.

Por ejemplo, los ayuntamientos requieren de personal para las rutas de recogida de los residuos y de profesionales encargados de recopilar y analizar los datos de los residuos depositados en los contenedores. Asimismo, las plantas de selección y de reciclaje necesitan de empleados expertos en la gestión de residuos. Por su parte, las empresas cuentan en su plantilla con perfiles orientados a investigar y avanzar en cuestiones relacionadas con la fabricación de envases sostenibles que se pueden integrar en la economía circular.

Los objetos solo pueden reciclarse una vez

Para nada, pues hay materiales, como el vidrio o el plástico, que pueden ser reciclados de forma ilimitada sin perder su calidad, lo que permite un importante ahorro de recursos y energía.

La calidad de los productos reciclados es peor

Esta constituye otra de las grandes leyendas urbanas. Se debe poner en valor que los productos elaborados a partir de material reciclado tienen la misma calidad que uno de que no lo es. De hecho, cada vez es más común encontrar todo tipo de productos reciclados pues, muchas veces los envases que se reciclan se utilizan para la fabricación de textiles o mobiliario, entre otros útiles.

Por poner algunos ejemplos concretos, en el caso de las latas, tras el proceso de reciclaje, éstas se convierten en bobinas de aluminio con las que se fabricarán nuevas latas de refresco o de conservas, o incluso llantas de bicicleta. Por su parte, los tetra briks, reciben una nueva vida como conglomerado para muebles o lingotes de aluminio. Los plásticos, PET, PEAD, film y plástico mezcla, son convertidos en poliéster reciclado con el que se crean fibras textiles. Mientras, los envases del contenedor azul (papel y cartón) renacen como bobinas de papel nuevo para cajas de zapatos, libros y periódicos, entre otros productos.

Además, en este punto, es importante señalar que muchos consumidores no sólo han superado esta falsa creencia, sino que ya demandan productos y packagings que sean más sostenibles. Así, optan por este tipo de productos pues son conscientes de que el impacto medioambiental de éstos es mucho menor que el de aquellos que se han elaborado a partir de la extracción de materias primas.

Desmontando los principales mitos del reciclaje

Reciclar contamina

Todo lo contrario. La fabricación de productos a partir de elementos reciclados aporta muchos más beneficios ambientales que si se elabora desde cero pues ahorramos agua, energía y materias primas.

El reciclaje es una herramienta clave para asegurar el futuro de nuestro planeta. En concreto, las 1.453.123 toneladas de envases domésticos que se reciclaron en España en 2018 han permitido ahorrar 1,45 millones de toneladas de materias primas. Esta cantidad de envases reciclada también ha ayudado a mantener un aire más limpio, gracias a que ha evitado la emisión de 1,6 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, el equivalente a 8.200 vuelos realizados entre Madrid y Canarias. Gracias al reciclaje, también se ha reducido el gasto de energía en 6,21 millones de MWH y el consumo de agua en 20,3 millones de m3.

Cuesta más reciclar que fabricar un producto de cero

Otra gran falacia, pues fabricar un producto desde cero conlleva extraer materias primas de la naturaleza, lo que supone un coste mucho mayor para el medio ambiente.

De hecho, tan solo un par de ejemplos bastan para desmontar este mito. Fabricar una lata con materiales reciclados reduce un 95% la energía, mientras que en la fabricación de papel reciclado, el consumo de energía y agua es un 62% y 86% menor, respectivamente.

Transportar los productos reciclados contamina más

Aquellos que defienden esta afirmación no saben que en realidad se contamina menos. Habitualmente, estos desechos que se depositan en los contenedores amarillos y azules solo se trasladan cuando alcanzan un determinado volumen en los contenedores, lo que permite medir muy bien el número de viajes a realizar, siendo los mínimos y, por tanto, reduciendo las emisiones de CO2.

Una persona sola no hace la diferencia

El gesto de reciclar de una persona es clave para el bienestar del planeta, ya que la suma de todos hace mucho. Se comienza con un gesto individual para ir hacia la colectividad. Cada persona genera en torno a 470 kg de basura al año, motivo por el que la aportación de todos y cada uno de nosotros es crucial.

En consecuencia, la administración canaria junto a otras entidades, como es el caso de Ecoembes, ha puesto el foco en incrementar la conciencia ambiental de los ciudadanos canarios a través de iniciativas centradas en la educación y la sensibilización como puede ser la campaña “Piensa con los pulmones” o los proyectos EducaEnEco y Libera. Además, también ha acercado el reciclaje a los ciudadanos gracias a la instalación de nuevos contenedores amarillos y azules por todo el archipiélago durante 2018 hasta alcanzar un total de 19.777. A la vez, se ha facilitado el reciclaje fuera del hogar en lugares de ocio como el Phe Festival, donde se llevó la recogida selectiva por primera vez, o en el Estadio Gran Canaria, gracias al acuerdo que se firmó con la UD Las Palmas.

Asimismo, es fundamental seguir promoviendo estas y otras acciones que nos ayuden a seguir mejorando en la tarea recicladora. Además, es necesario continuar desmontando todos estos mitos y seguir dando pasos hacia delante para que la sociedad canaria llegue a ser una sociedad 100% recicladora.