Arafo

El emisario submarino del Polígono Valle de Gúímar puede volver a verter

La Viceconsejería de Medio Ambiente dio ayer el visto bueno tras las obras realizadas por Arafo, con encomienda de Candelaria y Güímar, con la obligación municipal de la vigilancia de las aguas pretratadas

Rehabilitar la cabecera del emisario submarino costó 159.000 euros a los tres ayuntamientos. / FRAN PALLERO

La Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias envió ayer a los tres ayuntamientos del Valle de Güímar (Arafo, Güímar y Candelaria) y al Consejo Insular de Aguas, la autorización para que se pueda verter aguas pretratadas al mar a través del emisario submarino del Polígono Industrial, al menos hasta que se construya la Edari (Estación Depuradora de Aguas Industriales).

El Polígono Industrial, que pasó a manos municipales, tras cumplir 40 años la Junta de Compensación, en julio de 2013, siguió vertiendo al mar de manera ilegal desde 2011, sin que apareciera en la documentación de la recepción que la autorización del emisario submarino había caducado en 2011.
Esos vertidos fueron denunciados por concejales de Sí se puede e Izquierda Unida de Candelaria, Güímar y Arafo y se abrió un proceso judicial que todavía continúa, pero que permitió mantener abierto el Polígono gracias al compromiso de las administraciones de rehabilitar el emisario para renovar la autorización que finalmente fue concedida ayer, una vez que Costas había dado la suya para ubicar la infraestructura de tierra y la marina en dominio público marítimo terrestre.

Tras un largo proceso para crear la Entidad Urbanística de Conservación, que aún está pendiente de finalizar, los ayuntamientos se pusieron a trabajar para atender, a través de un plan de etapas, consensuado con el exconsejero de Aguas, Manuel Martínez, al requerimiento del Juzgado Número 4 de Santa Cruz y evitar el cierre del polígono.

Una vez terminada la obra del emisario submarino, con un coste de 159.000 euros (33% cada ayuntamiento), se procederá a la licitación y adjudicación del servicio de vigilancia y control de las aguas marinas en este ámbito costero, así como el plan de mantenimiento y control de las estaciones de bombeo y la estación de tratamiento de la cabecera del emisario submarino, que correrá a cargo de los tres ayuntamientos, para dar cumplimiento al auto judicial del 13 de junio de 2017, que inicialmente dio de plazo hasta marzo de 2018 para regularizar dichos vertidos, algo que comenzará a ser efectivo ahora tras una autorización que tiene de plazo hasta que entre en funcionamiento la Edari, dentro de 24 meses, si como está previsto en dos o tres semanas se adjudica a la UTE ganadora del concurso, expuso el nuevo consejero insular de Aguas, Javier Rodríguez Medina.

Los alcaldes

Juan Ramón Martín (Arafo): “Estoy satisfecho, pero prudente; cumplimos el plan de etapas y ahora hay que estar vigilantes con el control y mantenimiento y que en noviembre empiece a construirse la Edari”. Airam Puerta (Güímar): “Esta autorización de vertidos representa el logro del esfuerzo de quienes jamás dejaron de luchar en favor del respeto medioambiental”, señala el alcalde socialista. Mari Brito (Candelaria): “Una buena noticia, porque tras un intenso trabajo por parte de Arafo, Güímar y Candelaria junto al Consejo Insular de Aguas se nos ha otorgado la autorización para verter”.