Güímar

La fiesta más multitudinaria de El Socorro se salda sin incidentes

El concejal de Seguridad de Güímar, Cándido Gómez, afirma que “ni en la Subida ni en la verbena hubo siquiera una cachetada; no pasó ni una persona por el hospital de campaña”

Cándido Gómez, concejal de Seguridad de Güímar / DA

Se superaron todas las previsiones. Se intuía, al caer en fin de semana, que las fiestas de El Socorro aumentarían el número de participantes. El Plan de Autoprotección, contratado a Manuel Asensio, fue diseñado para 60.000 personas y según el propio técnico y el concejal de Seguridad, esa cifra se superó con creces, hasta los 80.000.

Lo más significativo es que con esa altísima presencia de personas en caserío de 300 habitantes, el nivel de seguridad fue óptico, gracias al civismo de la gente, destaca el concejal de Seguridad, Cándido Gómez, quien ayer se mostraba satisfecho porque “era un reto para este nuevo grupo de Gobierno, recién llegados y afrontar una fiesta tan multitudinaria y encima en fin de semana”, comentó.

El sábado, antes, durante y después de la Bajada por el hospital de campaña fueron atendidas “unas 50 personas, casi todas por golpes de calor, lipotimias, intoxicaciones etílicas y un joven al que hubo que ponerle puntos de sutura tras caerse en el kiosko enfrente de la ermita”, comentó el edil responsable del área de Seguridad, que contó con 150 efectivos durante todo el sábado. Para Gómez, “esa cifra de incidencias es insignificante si pensamos que durante todo el día del sábado pasaron por El Socorro unas ochenta mil personas”.

Pero para insignificantes las incidencias del domingo, cuando se celebró la Subida y el toque final a las fiestas con la tradicional verbena, que casi todos los años suele ser un nido de incidentes entre jóvenes. En esta ocasión, confirma Cándido Gómez, “no hubo siquiera una cachetada,tanto que por el hospital de campaña instalado en el campo de fútbol no pasó ni una persona”, relata el edil, entre sorprendido y satisfecho, mientras que, tirando otra vez de las cifras que le dio el responsable del Plan de Autoprotección, Manuel Asensio, calcula que “entre treinta y cuarenta mil personas” asistieron a la Subida, un camino más recogido y familiar, aunque ahora puesto de moda por esos jóvenes que atrás de la comitiva de la Virgen, con las carrozas, hacen su carnaval particular, y que son los verdaderos causantes, además, de los restos de envases de plástico con el que amaneció la reserva natural de Malpaís, con el volcán incluido, al que se recomienda no subir, pero no terminan de prohibir, como si se hizo con los atletas de la ofrenda floral a la Virgen, “porque pueden erosionar el terreno” se recomendó desde Medio Ambiente.