gastronomía

Comprobado: la pimienta canaria de ‘la pu** de la madre’ alarga la vida

Un estudio realizado en Italia concluyó que consumir regularmente esta variedad de hortaliza reduce el riesgo de muerte por ataque cardíaco o infarto cerebral

La dieta condimentada regularmente con pimientas reduce el riesgo de muerte por ataque cardíaco o infarto cerebral. Así concluyó un estudio efectuado en Italia y que publicó este lunes la revista Journal of the American College of Cardiology.

“Un hecho interesante es que la protección contra el riesgo de enfermedad resultó independiente del tipo de dieta que siga la gente”, comentó Marialaura Bonaccio, epidemióloga y autora principal del estudio.

“En otras palabras, una persona puede seguir la dieta mediterránea saludable, otra puede comer de manera menos saludable pero, para todos, los pimientos picantes tienen un efecto protector”, añadió.

A lo largo de los siglos, los pimientos, en la gran variedad con que se cultivan y se comen en todo el mundo, se han ganado fama por sus presuntas cualidades terapéuticas. Esta es atribuida a la presencia en todos ellos de una sustancia conocida como capsaicina.

Los pimientos son oriundos de México, de ahí que se les conozca por su nombre en lengua nahuátl «chili» (chile). Han estado presentes en la dieta humana desde unos 7.500 años antes de Cristo. Por ello, es uno de los cultivos más antiguos de América.

Los pimientos se pueden catalogar desde los más dulces, como el morrón o el piquillo, a los más picantes, como los jalapeños, serranos, poblanos, tabasco o habaneros. Todos son un elemento fundamental en las principales cocinas mundiales. Es el caso de la mexicana, la peruana, la tailandesa o la india.

Esta variedad de hortaliza pasó a ser parte del comercio global desde el siglo XV. Actualmente la producción mundial supera los 35 millones de toneladas de chiles verdes y los 4 millones de pimientos desecados.

En el estudio encabezado por Bonaccio, del Departamento de Epidemiología y Prevención en Italia, los investigadores examinaron, durante ocho años, a 22.811 residentes. Su edad era en promedio de 35 años, y eran de la región de Molise, al sureste de Roma y con costas sobre el mar Adriático.

Comparando sus hábitos dietéticos, los investigadores observaron que en las personas que consumen regularmente pimientos, es decir, al menos cuatro veces o más a la semana, el riesgo de morir por un ataque cardíaco caía 40%. Asimismo, la reducción del riesgo de muerte por un incidente cerebrovascular era de casi la mitad del resto de las personas estudiadas.

“El pimiento picante es un componente fundamental de nuestra cultura culinaria”, señaló Licia Iacoviello, de la Universidad de Varese. «A lo largo de los siglos se han atribuido todo tipo de propiedades benéficas a su consumo, principalmente sobre la base de anécdotas o tradiciones, cuando no la magia», agregó.

Pero aplicando el rigor científico sobre la base de evidencias, «tal como ya se ha observado en China y Estados Unidos, sabemos que las varias plantas de la especie capsicum, aunque se consumen de manera diferente en todo el mundo, pueden ejercer una acción protectora para nuestra salud«, aseguró Bonaccio.

TE PUEDE INTERESAR