CASO JUAN LUIS GUERRA

Llueven dudas sobre CC y Radio Club

A medida que avanzan las investigaciones sobre el caso Juan Luis Guerra, las presuntas irregularidades siguen sin encontrar explicación

De izquierda a derecha, Alfredo Moré, Lourdes Santana (Radio Club), José Manuel Bermúdez y Gladis de León. DA
De izquierda a derecha, Alfredo Moré, Lourdes Santana (Radio Club), José Manuel Bermúdez y Gladis de León. DA

¿Por qué el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife pagó poco más de medio millón de euros a un particular con el que nunca había contratado antes y sin que este demostrase su solvencia económica o técnica suficiente como para ser el responsable de un espectáculo musical como el concierto de Juan Luis Guerra y Orishas durante el Carnaval de Día del año pasado? ¿Por qué, además, se le abonó la mitad por adelantado, cuando no consta, al parecer, que Moré presentase las preceptivas facturas por los viajes, seguros, etc.? ¿Trabajó Moré para Radio Club, y por eso presume el medio de comunicación de haber organizado el concierto? ¿Qué pasó en el Ayuntamiento para que el expediente de contratación se elaborase primero con Moré y luego con Radio Club, para finalmente contratar al particular, un exbailarín del Tropicana asentado en Tenerife, donde dirige una academia de salsa en La Cuesta? ¿Por qué los productores musicales canarios se quejan ante el Cabildo por este asunto, y en público hablan de “competencia desleal” e “intrusismo” aunque sin referirse expresamente al tema que nos ocupa? ¿Por qué se consignaron más de 6.000 euros en billetes de avión a Orishas, cuando estaban en La Palma una semana antes? ¿Por qué consta que se pagó en Santa Cruz de Tenerife a Orishas unos 22.000 euros más que lo que cobró este grupo por el concierto en la capital palmera? ¿Por qué hay un desfase de 88.815,69 euros entre lo fijado en el Pliego de Prescripciones Técnicas existente y lo que realmente se abonó? ¿Por qué se contrató con Moré, si nunca llegó a justificar debidamente que se encontraba en posesión de los derechos del dominicano y del grupo cubano, más allá de una declaración propia del interesado a ese respecto? ¿Por qué el Ayuntamiento, que tuvo un año para gestionar el concierto, acabó tramitando todo en una semana, primer pago incluido? ¿Por qué no está acreditado que lo abonado por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife corresponda con el caché de los artistas contratados? ¿Tiene algo que ver con este caso el hecho de que este concierto tenía lugar unos meses antes de celebrarse unas elecciones municipales en las que CC no las tenía todas consigo, y que, finalmente, terminaron por costarle una Alcaldía que, bajo distintas siglas, conservaba prácticamente desde el advenimiento de la actual etapa democrática?

Todas estas preguntas siguen sin más respuesta concreta por parte de los citados que la alusión a “un error humano” que hizo la exconcejal de Fiestas capitalina Gladis de León cuando DIARIO DE AVISOS destapó este caso.

Ahora, las investigaciones abiertas, una en la Fiscalía Anticorrupción gracias a la denuncia presentada por Izquierda Unida-Unidas Podemos y la otra en el propio Ayuntamiento impulsada por el grupo de gobierno conformado por el PSOE y Ciudadanos, persiguen dar con esas respuestas, y en eso trabajan desde el pasado mes de noviembre. Por lo que ha trascendido de las mismas, siguen las dudas. Esas que llueven sobre Coalición Canaria y Radio Club sin que nadie las aclare. Por ahora, claro.