
En su segundo mandato como alcalde del municipio más poblado del Sur, con 100.000 habitantes, José Julián Mena y su grupo de gobierno, sustentado sobre una mayoría absoluta, tendrá que vérselas con una crisis económica y social de consecuencias imprevisibles tras el cataclismo provocado por la Covid-19. En esta entrevista asegura que el Ayuntamiento está haciendo lo que está en su mano para construir todos los diques de contención posibles con el objetivo de reducir el impacto del tsunami vírico, pero es consciente de su extrema dificultad. “La avalancha de peticiones dibuja un retrato inimaginable”, advierte.
-Ha alternado los casi 50 días de confinamiento entre su casa y el Ayuntamiento. ¿Cómo lo ha llevado personalmente?
“Estamos ante el mayor desafío al que nos hemos enfrentado como país y como municipio. La prioridad ha sido desde el primer minuto garantizar el buen funcionamiento de los servicios públicos esenciales y, sobre todo, buscar salidas desde la coordinación y el compromiso de todos para ayudar a las personas que más lo necesitan. Con esa mentalidad siempre he venido a trabajar para acabar cuanto antes con esta pesadilla diaria”.
-Ahora que empezamos a asomar la cabeza del hoyo nos encontramos con la otra realidad: una crisis económica sin precedentes que golpea especialmente a los municipios turísticos como el suyo. ¿Tiene calculadas sus consecuencias?
“De esta crisis no saldremos en unas condiciones de mayor desigualdad. No queremos dejar a nadie por el camino. La pandemia nos ha puesto a prueba a todos los niveles, desde la gestión de los servicios públicos y de los recursos humanos a la atención a las personas más vulnerables. Las consecuencias del coronavirus serán duraderas, por eso estamos centrados en hacer frente a la situación económica, apoyando a autónomos y a las pequeñas y medianas empresas. El presupuesto de 107 millones de euros, en vigor desde la semana pasada, es la herramienta fundamental para trabajar en esa dirección. Todos los alcaldes reclamamos al Estado, desde la unidad, que nos permita movilizar los remanentes de tesorería que están en los bancos. Fíjese, solo los 13 municipios turísticos más importantes de Canarias disponemos de más de 650 millones de euros que legalmente no podemos tocar”.
-Los servicios sociales de los ayuntamientos del Sur han tenido que reforzar sus plantillas para hacer frente a tanta demanda. ¿Qué realidad le trasladan?
“Muchas personas están llamando a la puerta del Ayuntamiento para pedir ayuda. Hemos creado un gran cinturón social duplicando el número de trabajadoras sociales. Hasta 32 profesionales se encargan, sobre todo, de atender a nuestros mayores. La situación requiere un esfuerzo extraordinario para que los vecinos, a los que quiero dar las gracias por la responsabilidad que demuestran, se sientan seguros”.
-¿Qué medidas ha puesto en marcha su ayuntamiento para tratar de amortiguar el golpe económico?
“Hemos reorientado todos los servicios públicos del Ayuntamiento para combatir los efectos económicos y sociales de la pandemia. Movilizamos todos los recursos posibles para contactar con todos los mayores que viven solos, llevarles la compra de alimentos y medicinas, prestarles apoyo psicológico, poner en pie un albergue para personas sin hogar, fabricar viseras protectoras para servicios esenciales, aplazar recibos, bajar y exonerar algunos impuestos y abrir líneas de apoyo a las pymes que vamos a dar a conocer próximamente. También hemos duplicado el servicio de la unidad móvil de emergencia, encargada del reparto de comida a más de 80 personas sin hogar y hemos creado una línea telefónica gratuita para familias con menos recursos. La prioridad, insisto, es que ningún aronero o aronera se sienta desamparado y me voy a dejar la piel para defender a mi pueblo frente a esta crisis”.
-Resulta descorazonador ver hoteles vacíos, playas sin gente, comercios sin actividad… ¿Qué siente cuando contempla esos espacios desiertos, sin vida?
“Pues esas imágenes nos obligan a anticiparnos, a tener el terreno preparado para que, cuando las condiciones lo permitan, retomar la actividad turística, siempre con las máximas garantías de seguridad. A través de la Alianza de Municipios Turísticos, tanto a nivel regional como nacional, hemos pedido un plan de protección. En esa línea debemos trabajar todos los sectores públicos, sin ningún tipo de ideologías. Somos partidarios de un pasaporte sanitario, de campañas de promoción enfatizando la seguridad de nuestro destino, de impulsar medidas de protección al empleo, reactivar espacios libres de tránsito para las personas e ir poco a poco abriendo las fronteras a otros países, pero con medidas homogéneas”.
-¿Le parece adecuado el cronograma aprobado por el Gobierno, con esas cuatro fases o cree que se daban las condiciones para que Canarias (y no solo El Hierro, La Gomera y La Graciosa) fuera la primera comunidad autónoma en dar los pasos iniciales hacia la normalidad?
“Todas las medidas se han adoptado con cautela y son recomendaciones de especialistas. En la desescalada prima la salud y la seguridad, y en ese escenario debemos aprender varias lecciones pero sobre todo una: tenemos que contar con una sanidad robusta y preparada”.
-Hace una semana mantuvo una reunión telemática junto a otros alcaldes de España con la ministra de Turismo, Reyes Maroto. ¿Le convencen los plazos que se manejan para empezar a abrir los hoteles con garantías de un mínimo de clientela?
“Tenemos contacto directo con la ministra y eso es de agradecer. Conoce la realidad de Canarias y contempla todos los escenarios para procurar que destinos turísticos como Arona sigan en primera línea. En la recuperación turística hay dos factores muy importantes: la seguridad sanitaria y la seguridad ciudadana. Y las nuevas políticas de la ministra van en esa dirección. Espero que se pueda conseguir desde el esfuerzo y la responsabilidad de las administraciones”.
-¿Le preocupa que el turismo no vuelva a ser lo que era o cree que las cosas volverán a su sitio dentro de un tiempo?
“Volveremos a recibir el turismo que recibíamos antes. Saldremos adelante. La evolución invita a la esperanza, pero para mantenernos en la senda adecuada debemos hacer las cosas bien y eso depende de la coordinación, del esfuerzo entre lo público y lo privado y de mantener un frente común entre los municipios y los gobiernos”.
-¿Cuándo cree que se podrá volver en el Sur a las cifras turísticas a las que estábamos acostumbrados en los últimos años? ¿Cuánto tiempo ha de pasar?
“No estamos en condiciones aún de hacer pronósticos. Es muy importante transmitir ese mensaje de que los turistas aquí se sienten seguros. Es difícil pronosticar una fecha, pero tengo claro que será en el menor tiempo posible con todas las garantías”.
-Gobierna con mayoría absoluta. ¿Cómo es su relación con la oposición?
“Cordial. Casi todas las semanas mantenemos contactos para trasladarles información. En la Junta de Portavoces también les pedimos propuestas. En situaciones como la actual las ideologías quedan relegadas a un segundo plano. Los vecinos nos necesitan y por eso les he pedido trabajar unidos”.
-¿Por qué propone ahora un “gran pacto por Arona” y tiende la mano a la oposición para que se sume a la elaboración del Plan General del municipio?
“Yo creo que es esencial sumar y que el planeamiento que va a marcar el desarrollo de la Arona de los próximos años salga de forma consensuada con todas las fuerzas políticas y con todos los agentes del municipio. Es la manera de garantizar que sea un documento plenamente transparente y que cualquier aronero lo pueda hacer suyo. Dije el día de la toma de posesión que la mayoría absoluta no iba a ser un obstáculo, sino el punto de partida para alcanzar los grandes acuerdos que necesita Arona. Y ese es el gran acuerdo por nuestro municipio que hemos puesto encima de la mesa, dejando a un lado las diferencias partidarias”.
-El apagón turístico y el frenazo de la actividad económica coincide con la fase prevista para que El Mojón, la gran zona de desarrollo urbanístico y turístico de Arona, empiece a despegar ¿Por qué no ha terminado de arrancar?
“Si hay algo importante ahora mismo es la atención de las personas, vencer la pandemia, atender a los colectivo más vulnerables, que nadie se quede sin comer y que las ayudas sociales lleguen a todos. Tenemos que estar a la altura y no podemos desviarnos de ese esfuerzo”.
-¿La pandemia y sus efectos sobre el turismo retrasarán aún más los proyectos previstos en El Mojón o al revés, puede ser una salida para que el sector de la construcción tire de la economía?
“Desde luego puedo compartir ese elemento que plantea, pero insisto, la gran prioridad ahora mismo es la atención de las personas. Estamos en una situación de extrema gravedad. Recibimos una avalancha de peticiones continuas que dibujan un retrato inimaginable. Centrarnos en lo importante y sumar. Ese es el objetivo”.
-¿Goza de buen salud su equipo de Gobierno?
“Trabajo permanentemente con la idea que mi grupo se centre en lo que se tiene que centrar, que es responder ante las necesidades de nuestra gente. Quien me conoce sabe que trabajo con mentalidad de equipo. En eso estoy y así seguiré en los próximos años”.
-¿Qué lección cree que aprenderemos de esta pandemia?
“El modelo de desarrollo sostenible para nuestro destino, entre otras. Las claves para la recuperación turística pasan por potenciar todo lo que contribuya a afianzar la seguridad sanitaria, esa es la gran baza, y eso incluye tener instalaciones públicas hospitalarias de alto nivel y de calidad”.





