Granadilla de Abona

El proyecto del hotel de La Tejita, pendiente, de nuevo, de Costas

La revisión ordenada por el Ministerio, sobre si invade o no la servidumbre, permite al Gobierno de Canarias tener competencias para cambiar o no la licencia

La servidumbre de la discordia. F.P.
La servidumbre de la discordia. F.P.

La penúltima acción -quedan aún más, seguro- de las plataformas ecologistas, y en concreto de los dos activistas que estuvieron subidos a las grúas de construcción durante 12 días, ha logrado una nueva paralización de las obras del hotel de La Tejita, de manera cautelar, hasta que se delimite si estas invaden o no la servidumbre de protección, como ordenó hace una semana el Ministerio de Transición Ecológica, del que depende Costas, que en enero de 2019 mandó a parar las obras por una nueva revisión, sin que finalmente esta se realizara y las mismas continuaban poco después, hasta haberse levantado ya la estructura de los tres pisos que tendrán los edificios de un complejo hotelero de 342 habitaciones y 883 camas.

La clave para el futuro del hotel vuelve a estar en la servidumbre de protección del dominio público, que la Demarcación Provincial de Costas fijó en 20 metros de ancho a pesar de no clarificarse si en 1988, cuando entró en vigor la Ley de Costas, la parcela tenía carácter urbano, al no estar el plan parcial ejecutado en ese momento. El razonamiento de Costas es que, como ya hay licencias dadas, en caso de duda, se actúe en favor del promotor, para evitar indemnizaciones.

Sin embargo, un informe presentado por el actual Gobierno canario advierte al organismo estatal de que ese suelo no se podía catalogar como urbano en 1988, por lo que, en aplicación de la legislación vigente, la servidumbre de protección debería establecerse en 100 metros de ancho, pudiendo también quedar reducida a 20. Sin embargo, el 16 de mayo de 2018, El Gobierno de Canarias, a través de la Viceconsejería de Política Territorial, emitió una resolución por la que se autorizaba la ejecución del proyecto en zona de servidumbres de tránsito y de protección del dominio público marítimo-terrestre en el citado paraje, por lo que el Ayuntamiento de Granadilla concedió la licencia de obras de manera definitiva en diciembre de ese año.

La servidumbre

La servidumbre de protección tiene como objeto la protección del dominio público marítimo-terrestre, mediante la limitación del derecho de propiedad en los terrenos sobre los que recae. Como norma general, la zona de protección tendrá una anchura comprendida entre los 20 y los 200 metros. Lo más usual es que tenga una anchura de 100 metros en los terrenos clasificados como no urbanizables a la entrada en vigor de la Ley 22/88, de Costas, y de 20 metros en los terrenos clasificados como urbanos en esa misma fecha. Aquí entraría si el plan parcial Costabella (1971) estaba ejecutado antes del 88 o fue posterior. La junta de compensación se aprobó en el año 2000, con González Cejas de alcalde.

Con esta revisión, el Gobierno de Canarias vuelve a tener competencia y ya advirtió Valbuena que “la licencia se revisará de cabo a rabo” si finalmente la servidumbre pasa a los 100 metros. “La competencia para poder interpretar y aplicar la normativa de Costas en servidumbre de protección, así como determinar el sentido y alcance de las obras que se pueden realizar en las construcciones existentes que resultan afectadas por esta servidumbre, la ostenta la Administración Autonómica”.