Arona

La dirección del PSOE se emplea a fondo para cerrar la crisis de Arona

Los concejales descontentos con la destitución de Luis García exigen cambios en el ‘staff’ más cercano al alcalde; el próximo lunes, nueva reunión con Ángel Víctor Torres y Pedro Martín

José Julián Mena. DA
José Julián Mena. DA

Las direcciones regional e insular del Partido Socialista se han implicado a fondo para resolver la crisis abierta en el seno del grupo de Gobierno de Arona a raíz de la destitución del concejal de Urbanismo, Luis García, por “superar los límites de confianza depositada en la gestión de cualquier concejal”, según la explicación ofrecida por el alcalde, José Julián Mena.

El PSOE considera Arona una plaza fundamental en el mapa político del Archipiélago y es un feudo “clave y estratégico” en la estrategia de sumar apoyos, tanto para el Cabildo de Tenerife como para el Gobierno de Canarias, como se demostró en las elecciones insulares y autonómicas del año pasado. Hay que recordar que es el único municipio del Archipiélago con más de 100.000 habitantes donde el Partido Socialista gobierna con mayoría absoluta.

Ese interés se escenificó el pasado martes con la visita a la Agrupación Local del PSOE de Arona del presidente del Gobierno y secretario regional del partido, Ángel Víctor Torres, y el presidente del Cabildo y líder insular socialista, Pedro Martín. Ambos dirigentes se reunieron durante más de cuatro horas con el alcalde, al que transmitieron su apoyo, y con su grupo de gobierno, dividido en dos tras la destitución del edil de Urbanismo.

alta tensión

En un clima no exento de tensión, Torres y Martín trasladaron un mensaje claro a los concejales: el abandono del grupo de Gobierno conllevaría la expulsión del partido y el pase al grupo de no adscritos, lo cual supondría para los afectados la imposibilidad de respaldar cualquier moción de censura.

Los concejales que han marcado una mayor distancia con José Julián Mena a raíz de la destitución de Luis García plantearon al regidor que reconsidere su decisión, extremo que se da por descartado, pero también “más comunicación y transparencia” y, sobre todo, que antes del próximo lunes efectúe cambios estructurales de peso en su equipo más cercano. “Si el alcalde no da su brazo a torcer, la situación es insostenible”, comentó ayer en el Ayuntamiento una de las ediles descontentas.

Mientras el exconcejal de Urbanismo prefiere guardar silencio y “seguir trabajando en el seno del grupo y del partido, para solventar esta situación de la manera más racional”, aseguran fuentes de su entorno, hasta seis miembros del grupo de Gobierno han mostrado su disconformidad con la decisión del alcalde.

Entre las voces más discordantes, y así se escenificó en la reunión del martes, están las de Dácil León (segunda teniente de alcalde y concejal de Promoción Económica, Sector Primario y Empleo), José Luis Gómez (primer teniente de alcalde y concejal de Medio Ambiente, Sostenibilidad, Servicios Públicos y Vivienda) y Juan Sebastián Roque (sexto teniente de alcalde y responsable de Educación, Cultura, Deportes y Juventud). No se descarta que, de no reconducirse la situación, algunos de los concejales críticos opten por entregar el acta y marcharse a su casa.

reunión decisiva

Según pudo saber este periódico, en la reunión del martes por la noche se acordó fijar un nuevo encuentro el lunes al que volverían a asistir Ángel Víctor Torres y Pedro Martín. Esa próxima cita será decisiva para saber si las aguas vuelven a su cauce. Fuentes consultadas en el equipo de gobierno confían en que con los “ánimos más fríos” la próxima semana se pueda aclarar “para bien” el futuro del grupo municipal socialista, que esta tarde, aún con las heridas abiertas, pasará una prueba de fuego en el pleno municipal, donde se podría visualizar el pulso entre los dos bandos en alguno de los puntos del orden del día.

Mientras, la oposición espera acontecimientos, aunque algún partido, consciente de que el valor de sus asientos en el salón de plenos se cotiza al alza, ya ha lanzado alguna señal para apuntalar el equipo de gobierno.

Una decisión a la que el alcalde le daba vueltas desde hace meses

La destitución del concejal de Urbanismo y Patrimonio Histórico, Luis García, ha provocado un terremoto político en Arona, el quinto municipio de Canarias en número de habitantes. El alcalde, José Julián Mena, había amagado con la revocación de competencias desde hacía varios meses hasta que tomó la decisión el pasado lunes, argumentando que las actuaciones adoptadas por el edil son “incompatibles con los principios defendidos por este alcalde y su gobierno desde el mandato anterior, orientados a convertir a Arona en un referente de progreso, avances y sin una sombra de duda en la gestión del interés general de los vecinos”.

El pleno de esta tarde, previsto para las 19.00 horas, será un buen termómetro para medir la magnitud del seísmo.