Granadilla de Abona

“Tres cuartas partes del hotel de La Tejita podrían ser demolidas”

Daniel Duque, portavoz ecologista, afirma que las obras realizadas estarían afectadas, “con 20 o con 100 metros de servidumbre” y que en esta, “Valbuena sí tiene competencias”

Gráfico del Ministerio sobre las medidas del DPMT y las servidumbres / DA

Si la revisión de deslinde de la servidumbre de protección alcanza los 100 metros, que podrían ser 200, afectaría a las tres cuartas partes del proyecto del hotel”, señaló ayer en Onda Tenerife, Daniel Duque, uno de los portavoces de la asociación Salvar La Tejita, una de las plataformas ecologistas que más han luchado por salvar el paraje natural de Montaña Roja, habiendo logrado reunir más de 100.000 firmas, si bien ha sido la osada iniciativa de dos jóvenes activistas, al encaramarse en las grúas durante 12 días, la que ha logrado finalmente que se paralicen las obras del hotel y Costas acceda a revisar el deslinde, como ya propuso, sin llegar a efecto, en enero de 2019, una vez ya firmada la licencia municipal de obras.

Indica Daniel Duque que, sea cual fuere el deslinde de la servidumbre, que afecta sobre todo a las dunas, “la licencia del hotel hay que revisarla” y ahora en servidumbre “la Consejería de Valbuena si tiene competencias para actuar”.

En el caso que Costas decida que el deslinde se sitúe en los 20 metros, el hotel podría perder 50 de sus 342 habitaciones, pero si este deslinde llega a los 100 metros, “como sería lo lógico en este caso”, recalca Duque, “las tres cuartas partes de lo construido actualmente tendría que ser demolido”. En este caso, la empresa Viqueira exigiría una indemnización -al haber obtenido previamente todos los permisos pertinentes- a la que tendría que hacer frente el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, a través de Costas, que fue la administración que firmó la orden de paralización, no el Ayuntamiento de Granadilla, que se cuidó muy mucho de actuar en este caso.

Rubén Pérez, otro portavoz de Salvar La Tejita, insistía en que “si cae a nuestro favor la servidumbre de 100 metros, aquí sería inviable hacer un hotel, porque la raya atraviesa esos edificios de tres plantas. En zona de servidumbre y de dominio público no se admite el uso residencia y hotelero, pero creemos que en las únicas zonas de la parcela que podrían utilizar si no cayeran los 100 metros, no le compensaría construir el hotel”.

Insisten desde Salvar La Tejita que “nosotros reivindicamos una servidumbre de 100 metros, ya que pese a que aquí había un planeamiento urbanístico aprobado desde los años 70, esta zona estuvo abandonada hasta principios de los años 90, es decir, no se ejecutó la urbanización, y el suelo no solo tiene que estar en el papel como urbano, tiene que ejecutarse y hacer una urbanización, que podría ser el asfaltado, el encintado de aceras, los accesos de luz y de agua.., y eso nunca se hizo aquí. Por eso reivindicamos que, a pesar de estar clasificado como suelo urbano en el papel, se tiene que cumplir la servidumbre de 100 metros, y hay precedentes, porque se hizo lo mismo en Montaña Pelada”, recordó.

Activistas ante el juez

Esta mañana, a las nueve y media, están citados en el Juzgado de Instrucción número 4 de Granadilla los dos activistas que permanecieron 12 días encaramados en las grúas de construcción del hotel de La Tejita en señal de protestas. Los ecologistas confían en que no se les impute ningún delito, aunque podrían enfrentarse a una pena de 3 a 6 meses de prisión y una multa económica por allanamiento de propiedad privada y desacato a la autoridad.  Grupos de ecologistas y partidos de izquierda acompañarán hoy a los dos activistas hasta las puertas del Juzgado.