Candelaria / Granadilla

Granadilla y Las Caletillas se convertirán en centrales de almacenamiento de renovables

La mayor capacidad de las baterías permitirá “descarbonizar” Canarias antes de 2040 , con una energía "más limpia y más barata" y las actuales centrales térmicas actuales pasarán a ser depósitos diez años antes de lo que marca la Unión Europea

La central de Granadilla produce hoy casi el 100% de la energía que demanda Tenerife / FRAN PALLERO

Los dos ceros energéticos que ha sufrido la isla de Tenerife en menos de un año (29 de septiembre de 2019 y el pasado 21 de julio) ha puesto de nuevo sobre la mesa el sistema de la electricidad en la Isla, la única de las canarias que se ha visto abocada en tan corto espacio de tiempo a sufrir un apagón generalizado.

Más allá de las culpas que parecen echarse el generador (Endesa) y el transportista (Red Eléctrica Española), lo cierto es que ni siquiera las cuantiosas multas impuestas por el incidente de septiembre de 2019 (10 y 30 millones de euros, respectivamente) ha puesto coto a las negativas incidencias, sin que los responsables encuentren una razón convincente o que esta llegue a entenderse por los miles de usuarios.
En una circunstancias así, resulta clarificador, al menos, que Endesa reconozca que hay que poner solución al sistema y sobre todo, coincidiendo con el consejero regional de Transición Ecológica y Cambio Climático, José Antonio Valbuena, que hay que legislar para que leyes como la 17/2013, de 29 de octubre, no impidan que las empresas tengan un porcentaje de potencia de generación de electricidad superior al 40% en un sistema insular y no frenen las inversiones necesarias, uno de los grandes obstáculos a los que se refiere Endesa cuando se le acusa de invertir poco en nuevas instalaciones o que falta de mantenimiento en las que tiene en la actualidad en Canarias.

José Manuel Valle, responsable de las Relaciones Institucionales de Endesa en Tenerife, indicó en Onda Tenerife que “lo que ha ocurrido en Tenerife puede ocurrir en cualquier otra Isla y las instalaciones que tenemos en Canarias están perfectamente mantenidas, después de invertir 330 millones de euros en los tres últimos años, pero estamos sujetos al Ministerio en sustitución de grupos o ampliación de estos, debido a la Ley 17/2013 que ha sido validada por la Unión Europea, y que esperemos pronto se pueda aplicar, como, por ejemplo, lo que nosotros llamamos hibridación de grupos, que es añadir baterías, que han alcanzado un grado altísimo de eficacia para almacenar energía equivalente a nuestras centrales, lo que fortalecería de manera muy notable nuestro sistema, porque las baterías pueden inyectar potencia de forma muy rápido, en un segundo, cuando nuestros grupos generadores tardan mucho tiempo en reaccionar a un fallo. Esto nos permitiría acabar con los ceros energéticos. Esta es la solución que tenemos prevista para Canarias, pero no podemos hacerlo por iniciativa propia, sin pasar los procedimientos legislativos que están previsto para ello”.

Valle descartó que la solución de unir los seis sistemas energéticos de Canarias pase por el cable submarino, porque “este tendría que estar situado a 2.200 metros máximo de profundidad y aquí estamos hablando de 3.000 o más metros de fondo oceánico y para eso tendremos que esperar bastantes décadas”.

La solución corto plazo son la renovables, pero sobre todo por el almacenamiento, “ahora que las baterías están tan baratas, que un sistema en 2040, 100% descarbonizado, no solo sería un sistema más limpio sino también mucho más barato. Hay que ir por ese camino y en septiembre presentaremos ese estudio destinado para Canarias”.

La central de Las Caletillas (1967) ha producido en 2020 solo el 3% de la energía que consume la Isla / NORCHI

Las Caletillas

Según Valle, “el futuro de la central de Las Caletillas pasa por convertirse en una central de almacenamiento, con grandes baterías, y mantener la de Granadilla, para no poner todos los huevos en la misma cesta, aunque también sería conveniente tener una tercera central. La alcaldesa de Candelaria, tras el incidente de septiembre, señaló que la central de Las Caletillas seguía siendo necesaria. Entiendo que molesten las emisiones, en esa zona ahora tan urbana, pero no pasará lo mismo con una central de almacenamiento, como lo será la de Granadilla en un futuro cercano”.
En Las Caletillas, hay que recordar, se ha ampliado una moratoria para que sigan dos viejos grupos de vapor (fuel), mientras en esa zona está previsto que se construya la subestación de Red Eléctrica Española que en la actualidad está instalando la nueva red de alta tensión que viene desde Granadilla a Las Caletillas y seguirá desde ahí hasta Geneto.

Descarbonización, diez años antes

Para los responsables de Endesa la clave para la comunidad canaria es la generación renovable con almacenamiento. Un sistema eléctrico completamente descarbonizado en 2040 requiere 10-11 GW de generación renovable y 20-25 GWh de capacidad de almacenamiento. El mix renovable sería 25% eólico y 75% solar. Endesa cifra en 8.500 millones de euros la inversión necesaria para descarbonizar las Islas Canarias. La eléctrica presentó en la COP25 una propuesta que permitiría adelantar diez años la transición energética de las islas respecto a los objetivos de la Unión Europea.

José Manuel Valle, a la izquierda y Pablo Casado, en el centro / FRAN PALLERO

Casado y Valle

Pablo Casado, director general de Endesa en Canarias, apunta que “Endesa tiene identificados proyectos de modernización de grupos y mejora tecnológica, basadas en un sistema descarbonizado, que alcanzará los 500 millones de euros en los próximos tres años, después de invertir 330 en los últimos tres años. No están obsoletas, pero determinados grupos requieren una modernización”, señaló Casado, quien recordó que ahora es posible tras el real decreto de UE.

Hoy la central de Granadilla está soportando casi el 100% de la energía que se consume en Tenerife, porque en lo que va del año, la central de Candelaria solo genera 3%”, aunque José Manuel Valle dejó claro que “es importante tener dos centros de generación, cuando en realidad, por los estudios, al igual que en Mallorca, se deberían tener tres centrales”.