Arico

Los cazadores defienden su actividad en Fuente Nueva, “donde no está prohibida”

Antonio Porras, de la Federación de la Gestión Cinegética, afirma que el perro que “parecía descuartizado” en un árbol “pudo ser atropellado o muerto por perros asilvestrados que abundan en la zona"

Fuente Nueva, con casas diseminadas y algunas fincas agrarias, se encuentra en lo alto de los municipios de Arico y Fasnia / DA

La Federación Tinerfeña de Gestión Cinegética ha mostrado el total desacuerdo con las informaciones vertidas sobre un presunto acoso de cazadores a los agricultores de Fuente Nueva, en el municipio de Arico.

Señala la Federación que “las declaraciones de Yolanda García, acerca de supuestos hechos realizados por cazadores en la zona como represalias contra ella son inciertos” y relata que “la aparición de un perro muerto en Lomo Angosto, y la foto de un conejo muerto, pensamos que es un ardid para desprestigiar al colectivo, al cual ella constantemente acosa con sus gritos, cuando, dentro de sus derechos, practican la caza en la zona de Fuente Nueva y los alrededores”.

Según Nicolás Antonio Porras, presidente de la Federación, “el perro llevaba muerto mucho tiempo en la pista de Lomo Angosto y por efecto del calor, las moscas, las ratas y perros asilvestrados, que merodean en la zona tenía esa apariencia de estar descuartizado” y añade que “presuntamente podía haber sido atropellado en la pista por algún vehículo, o muerto por una manada de perros asilvestrados”.
“La foto de un conejo muerto -prosigue-, puede corresponder a un ejemplar que murió por mixomatosis o la Hemorrágico vírica. Los cazadores, con lo que cuesta capturar los conejos, no los tiran ni los dejan tirados cuando los capturan”.

Según comunica la directiva de la Gestión Cinegética, “los cazadores cuando salen de caza con sus perros, están autorizados a practicar su actividad y para ello llevan sus autorizaciones pertinentes. Si alguna persona sea o no cazador, causa un problema lo que debe hacer es ponerlo en conocimiento de las autoridades, y no insultar”.

Recuerda que el pasado año se prohibió la caza, en una zona de unas 130 hectáreas, por el Gobierno de Canarias a propuesta del consejero del Cabildo de Tenerife, por supuestos motivos de protección agrícola, cuando en la zona no hay explotaciones agrícolas, salvo alguna viña que no ocupa ni media hectárea, “no se puede proteger lo que no existe”, señala Porras.

“Cuando esta señora denunció la presencia del pero muerto, el día 16, los guardas rurales de esta Federación, acudieron al lugar y pudieron comprobar lo realmente sucedido, y levantaron un informe que se elevará a las autoridades, para que una persona como esta no distraiga más al personal de vigilancia y seguridad con hechos que no se ajustan a la realidad”, atendiendo al Código Penal art. artículo 561: “Quien afirme falsamente o simule una situación de peligro para la comunidad o la producción de un siniestro a consecuencia del cual es necesario prestar auxilio a otro, y con ello provoque la movilización de los servicios de policía, asistencia o salvamento, será castigado con la pena de prisión de tres meses y un día a un año o multa de tres a dieciocho meses”.

Para finalizar, Antonio Porras señala que “esta temporada 2020, se ha liberado para la caza esa zona prohibida, por lo que esta señora está buscando excusas, para atacar al colectivo de cazadores. Este montaje del perro descuartizado, es una muestra más de sus intenciones hacia los cazadores, a los que culpa, de todos sus males”, añadiendo que “en la supuesta aldea de Fuente Nueva, se puede comprobar no solo que no es zona agrícola, pues carece de agua suficiente, para riego sino que carece de suficientes vecinos, como para que el Ayuntamiento con fondos públicos, les lleve el agua potable y el tendido eléctrico, que es lo que reclama constantemente”.