Santa Cruz

La avenida Venezuela vuelve a estar en obras cinco años después

Los vecinos, aunque valoran la necesidad de la actuación, critican la falta de comunicación de unos trabajos que van a durar unos ocho meses

La avenida Venezuela permanecerá cerrada unos 8 meses. / Sergio Méndez

La remozada avenida de Venezuela en el barrio de La Salud vuelve a estar en obras. Aunque los vecinos llevaban pidiendo desde 2016 que se remataran todos los asuntos pendientes, relacionados con accesibilidad y recogida de pluviales, las obras los han tomado casi de sorpresa. Como cuenta la presidenta de la Asociación de Vecinos Ruymán, Carmen Elena González, “nos informaron el miércoles y ya hoy (por ayer) empezaron las obras”. La reducción de aparcamientos además del corte de tráfico desde la calle Princesa Guacimara hasta la plaza José Carlos Schwartz, son los principales problemas que los vecinos afrontan con resignación. Según las previsiones de los técnicos, la duración de las obras se alargará durante los próximos ocho meses.

La circulación ascendente se mantendrá por el itinerario de la calle Princesa Guacimara y calle Benahoare; incluyendo la posibilidad de utilizar la calle Hero. La circulación descendente, que en este caso se realizará desde la parte alta del barrio de La Salud, por la calle Mencey Imobac conectando con la calle Buenaventura Bonnet o Eduardo Westerdahl desde donde se podrán redirigir tanto por las calles Comparsa Los Rumberos, Ramón Trujillo Torres o adyacentes.

“Llevamos cuatro años esperando por una obra que consideramos de vital importancia para mejorar la vida del barrio, aunque hay ciertas cosas que habíamos hablado con el Ayuntamiento y con los técnicos para que se comunicaran con suficiente antelación, que no sabemos por qué, al final, no se ha dado”, explicaba ayer González.

Entre las cosas que han aportado los vecinos está la de colocar pasarelas en el tramo de la avenida que está cerrado para que los vecinos puedan acceder a sus casas sin necesidad de ir hasta el final de la avenida para acceder a sus casas, cuando lo pueden hacer cruzando de acera.

El principal problema es la supresión de aparcamientos, algo que esperan los vecinos sea suplido por el Ayuntamiento con alguna propuesta alternativa. Mientras tanto, quedan por delante ocho meses de obras en las que el Ayuntamiento invertirá más de 700.000 euros.