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Facilidades todas, excusas ninguna: Garachico instala contenedores para excrementos de animales

El Ayuntamiento instala cuatro contenedores específicos para tirar los excrementos de los animales con dispensadores de bolsas antes de la entrada en vigor de la ordenanza
Uno de los dispositivos instalados en la plaza de Garachico, en el casco histórico. DA
Uno de los dispositivos instalados en la plaza de Garachico, en el casco histórico. DA
Uno de los dispositivos instalados en la plaza de Garachico, en el casco histórico. DA

Recoger y tirar los excrementos de las mascotas es una obligación de sus dueños. No es únicamente una cuestión estética sino de salud pública dado que las heces de los animales tienen parásitos y bacterias que son un caldo de cultivo para las enfermedades y además, terminan contaminando el aire. Es una cuestión de convivencia, aunque haya gente que no lo entienda así y sienta que los animales invaden el espacio público.

Con el objetivo de que estos últimos no tengan razones para no querer a los animales y acorde a los cánones de una sociedad avanzada en la que el respeto a este colectivo es fundamental, el Ayuntamiento de Garachico apuesta fuerte por su bienestar, desde un área de la que se ocupa directamente el alcalde, Heriberto González.

La última de ellas ha sido la adquisición de tótems, una especie de expendedores y contenedores específicos para tirar los excrementos. Por la zona trasera se extraen las bolsas y luego se depositan con las cacas por la parte delantera.

De momento, se han colocado cuatro, tres en el casco y uno en el paseo marítimo de La Caleta de Interián y se esperan ocho más que se distribuirán por otros núcleos, como el barrio de El Volcán y de Las Cruces, precisa el mandatario. “Se instalan en aquellos lugares donde se detecta que existe este problema”, añade.

Cada contenedor tiene un costo cercano a los 300 euros y fueron pedidos a Italia, a través de un proveedor del Ayuntamiento, después de valorar y comparar distintos diseños. Son metálicos, de color rojo, y muy prácticos de utilizar dado que al ser elevados las personas no tienen ni siquiera que agacharse.

Los operarios del servicio municipal de limpieza se encargan de limpiarlos y vaciarlos cuando están llenos.

Responsabilidad individual

“Todos entendemos que había que contar con estos contenedores para que la gente no deje las heces de sus mascotas en el suelo o las tire en las papeleras, puesto que no todos los dueños de los perros llevan la bolsa de su casa. Es un problema que existe y que no se puede eludir, aunque la responsabilidad es individual. Ocurre en todos los municipios y dentro de la política de bienestar animal queremos implementar este tipo de acciones que ayuden a una mejor convivencia y a mantener la imagen de Garachico, visitado por un número importante de turistas”, subraya el regidor.

Esta y otras medidas se han implementado antes de que entre en vigor la ordenanza sobre bienestar animal, cuyo texto ha sido enviado al boletín oficial correspondiente y está pendiente de su aprobación definitiva.

La nueva normativa es “bastante restrictiva” con acciones que vayan en menoscabo de los animales y conlleva un régimen sancionador con las personas que no sean respetuosas con ellos, señala el alcalde.

Así, las multas por ensuciar los espacios públicos asciende a 300 euros, una cantidad que se incrementará por acumulación.
“Nuestro objetivo es primero educar y concienciar antes de sancionar. Ponemos todas las facilidades, por eso no hay excusas para que no se cumplan las normas”, sostiene González.

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