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Arona: siete meses de ‘guerra de trincheras’ y de esperpento político

Cuesta encontrar precedentes de una crisis municipal tan enconada y a la vez tan surrealista entre un grupo de Gobierno que hace un año y medio brindaba por su mayoría absoluta
Ángel Víctor Torres y José Julián Mena, durante una visita del presidente del Gobierno de Canarias a las obras del IES de Parque La Reina. J.C.M.
Ángel Víctor Torres y José Julián Mena, durante una visita del presidente del Gobierno de Canarias a las obras del IES de Parque La Reina. J.C.M.
Ángel Víctor Torres y José Julián Mena, durante una visita del presidente del Gobierno de Canarias a las obras del IES de Parque La Reina. J.C.M.

La crisis política del grupo de Gobierno de Arona (PSOE), que comenzó el 22 de junio de 2020 con la destitución del concejal de Urbanismo, Luis García, se enreda cada vez más con el paso del tiempo, y los nuevos capítulos que se van conociendo de sus protagonistas alejan la solución a una situación enquistada que parece haber atrapado en un callejón sin salida a los principales actores de este culebrón político.

En plena tercera ola de pandemia, con una crisis económica y social sin precedentes en el municipio, con las bolsas de pobreza al alza y sin previsión a corto ni a medio plazo de que el turismo vuelva al sur de Tenerife, el Ayuntamiento se ha convertido en un campo de batalla donde se libran furibundas luchas internas por el poder engarzadas con intereses urbanísticos empresariales.

No son pocas las voces en el PSOE que se preguntan cómo se ha podido tirar por la borda la mayoría absoluta obtenida en 2019 en el tercer municipio de la Isla y quinto de Canarias en población –uno de los éxitos municipales más significativos en la etapa de Ángel Víctor Torres al frente del partido en el Archipiélago- tras partirse por la mitad el grupo de Gobierno y nadie fuera capaz de evitar el naufragio.

Arona no es cualquier plaza para el PSOE en Canarias. Además, se ser el único municipio en las Islas con más de 100.000 habitantes en el que obtuvo mayoría absoluta en las últimas elecciones, a nadie se le esconde su importancia como feudo estratégica a la hora de sumar apoyos en el mapa político de Tenerife y del Archipiélago. En 2019 aportó casi 10.000 votos a la lista encabezada por Pedro Martín al Cabildo (el 10% de los sufragios obtenidos en la Isla) y otros tantos al Parlamento de Canarias.

alarmas en el psoe

A menos de dos años y medio para la próxima cita electoral, la guerra abierta en el seno del PSOE aronero ha disparado las alarmas en el partido, que parece focalizar toda su atención en las responsabilidades institucionales en detrimento del funcionamiento orgánico de la formación.

Pero el conflicto político, que hasta ahora no han podido resolver las direcciones federal, regional e insular, también se libra en los juzgados, donde, como indica la máxima, los litigios se sabe cómo empiezan pero no cómo acaban. La Justicia mantiene varias investigaciones en curso: las grabaciones y la documentación aportadas por el concejal Luis García denunciando presuntas coacciones e injerencias en el área de Urbanismo; las obras, el precinto, desprecinto y paralización del centro comercial Artslife & Shopping, que indaga la Fiscalía provincial de Santa Cruz de Tenerife tras requerir información al Ayuntamiento, y el expediente urbanístico que permitió consolidar el uso comercial de una nave industrial abandonada en Guaza que, presuntamente, benefició al propietario del Artslife & Shopping y que el alcalde ordenó el pasado 2 de noviembre revisar de oficio la resolución.

Además, hay abierto un proceso contencioso-administrativo con un doble recurso presentado por la Junta de Compensación de El Mojón (órgano que representa a los propietarios de los terrenos) contra la decisión del Ayuntamiento de no recepcionar la urbanización, por considerar que no se han cumplido los requisitos establecidos, si bien el Consistorio y los principales inversores coinciden en que se trata de diferencias técnicas subsanables.

cruce de denuncias

Pero, por si faltaba algo, estos días conocíamos el último capítulo del fuego cruzado en el equipo de Gobierno municipal. Cinco concejales socialistas críticos con Mena y el exresponsable de Urbanismo, hoy edil no adscrito al ser expulsado del PSOE, denunciaron al alcalde y al secretario del Ayuntamiento por una supuesta prevaricación administrativa cometida en el último pleno municipal al entender que se actuó injustamente tras retirarse el punto del orden del día en el que se debía informar de la expulsión de Mena del partido y su pase al grupo de no adscritos. 48 horas después, el propio alcalde contraatacaba y anunciaba, tal como adelantó este periódico, que llevaría a los tribunales a los cinco concejales firmantes del grupo de gobierno por “acusación y denuncia falsa”.

Más trabajo, por tanto, para la Justicia, que también tendrá la última palabra sobre la expulsión de Mena del PSOE: su pronunciamiento resultará decisivo para despejar las dudas sobre una posible moción de censura. Si el regidor consigue las medidas cautelares, se da por hecho desde la Alcaldía que se cierra la puerta a una censura hasta que los tribunales decidan sobre el fondo de la cuestión, un trámite que podría durar más de un año, según las fuentes consultadas.

A la espera del pleno municipal del último jueves de este mes, la vida sigue igual en el Ayuntamiento de Arona: dos bandos que ni se dirigen la palabra, una agotadora guerra de trincheras, tácticas y estrategias sigilosas y una espera que se hace eterna.

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