inmigración

Nace un nuevo movimiento de apoyo a los inmigrantes en Las Raíces

Ayer se dieron cita en campamento lagunero cerca de 70 personas para dar apoyo a los 500 usuarios del recinto, que recibieron ropa y cargadores móviles
El grupo de 70 personas congregado ayer frente al antiguo cuartel militar de Las Raíces, en apoyo a los inmigrantes que permanecen en el mismo | FRAN PALLERO

En el campamento provisional de Las Raíces, en La Laguna, habilitado por el Gobierno central y una ONG recién llegada a las Islas para la acogida de inmigrantes, ayer se percibían sensaciones muy diversas: entre paz, compañerismo y solidaridad. La noche anterior se había producido una pelea entre usuarios del recurso que acabó con un vigilante herido; y tras la tormenta, la calma. De hecho, a lo largo de la mañana lo único que perturbaba el silencio era el ir y venir de vehículos pesados, que accedían al recinto para acondicionar la pista de entrada y solventar problemas con servicios básicos como el agua, ya que según relataron varios de los internos a DIARIO DE AVISOS, sale de las duchas a baja temperatura.

Y, en aras de apoyar a los cerca de 500 inmigrantes que se hospedan en el antiguo acuartelamiento militar -a falta de que, de acuerdo con las previsiones del Ministerio, lo arriben otros 1.500-, un grupo de 70 personas convocadas por redes sociales se personó a las 15.30 horas en el exterior del complejo. Su objetivo: dar mantas y cargadores de móviles a quienes se embarcaron en una patera en busca del llamado sueño europeo y ahora se ven encerrados entre cuatro paredes, frustrados por no poder enviar dinero a sus familias. No obstante, a medida que avanzó la tarde, los asistentes esbozaron cómo coordinarse para hacer del movimiento un ente con cierta permanencia en el tiempo, para lo cual decidieron dividirse las tareas en comisiones de diferentes materias: acción directa pero no violenta, legal, logística, de hogar y de comunicación.

“Lo que está haciendo este gobierno no ayuda. Se están violando los derechos humanos”, decía Ana, una de las presentes, al tiempo que advertía de que “dentro de poco tendremos 5.000 vecinos más [en Tenerife, contando a los que se pretenden ubicar en la zona de Las Canteras], y los vecinos tenemos que intentar entendernos”. Unas afirmaciones ante las que los asistentes asentían con la cabeza. Al otro lado del círculo, una mujer que aseguraba trabajar en un hotel con inmigrantes puso de relieve las carencias que padecen estas personas en lo que a asesoramiento legal se refiere, criticando que a la mayoría de ellas les avisan con muy poca antelación de los traslados. Ejemplificó, incluso, con un caso que dijo vivir de cerca: “A las nueve de la mañana les despertaron y durante el desayuno les dijeron que se tenían que marchar a las once”.

Mientras tenía lugar la reunión informal, de forma escalonada entraban al campamento seis efectivos de la Policía Nacional a pie, calzándose el chaleco antibalas tras bajar de un furgón blindado, al que se sumaba otro vehículo de las mismas características pero de la Local. Posteriormente, dos miembros del movimiento asambleario intervenían para informar sobre lo que habían podido hablar con la entidad gestora del recurso, Accem. “Nos han dicho que los chicos no pueden recibir nada; dicen que tienen todo lo necesario”, señalaban, logrando despertar la indignación del resto de los congregados.

Al parecer, explicaron, uno de los motivos por los que no les dejaban recibir enseres es que en el interior del recinto no hay armarios donde puedan almacenarlos. Sin embargo, dadas las necesidades esgrimidas por los usuarios, se continuó con el reparto de camisetas, chaquetas, jerseys y demás prendas, que eran recibidas con gratitud por parte de los inmigrantes, en su mayoría, de origen magrebí.

En el transcurso del encuentro surgieron muchas propuestas, como impartir formación sobre los derechos y deberes de los migrantes para que todos los integrantes del colectivo pudieran prestar apoyo en este sentido. O crear una bolsa de traductores voluntarios para facilitar la comunicación. De cualquier modo, al germen que surgió ayer en Las Raíces para constituir un nuevo movimiento aún le queda mucha agua por asimilar. La siguiente sesión, el próximo miércoles a la misma hora.

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