SAN ISIDRO

Un desahucio deja a una madre en coma y en la calle a sus dos hijas en Granadilla

La plataforma ‘El pueblo tiene hambre’ denuncia que la notificación del lanzamiento judicial promovido por un fondo buitre en San Isidro acabó con la inquilina en la UCI; una hija es menor

A la derecha, el edificio en el que residía la familia desde hace tres años. Google

La plataforma El Pueblo tiene hambre denunció ayer un desahucio ejecutado el pasado jueves a una familia en San Isidro (Granadilla) formada por una madre y sus dos hijas, de 17 y 19 años. Tras serles comunicada la noticia el día antes, la madre, de 47 años, que padece diabetes, sufrió una hipoglucemia, se desmayó, cayó al suelo y sufrió un golpe en la cabeza que le produjo un derrame y le causó un coma del que ayer despertó en el Hospital de La Candelaria, donde permanece ingresada, según explicó a este periódico Alba, su hija mayor.

El portavoz de la plataforma, Eloy Cuadra, manifestó que la familia recibió en enero una comunicación del juzgado para abonar una cantidad pendiente que se adeudaba del alquiler social, advirtiéndole de que, en caso de no abonarla, se procedería al lanzamiento judicial el 18 de febrero. “La madre, que trabajaba en un hotel hasta que llegó la pandemia, abonó lo que se le pedía en la cuenta en la que paga normalmente y entendió que el asunto quedaba solucionado, pero el lanzamiento siguió su curso porque no se avisó al juzgado”, explicó.

Cuadra señaló que la vivienda fue vendida por la inmobiliaria de una entidad bancaria a un fondo buitre (capital extranjero destinado a adquirir inmuebles a bajo precio para luego venderlos), que es quien inició el trámite de desahucio en el juzgado.

“En los muchos años que llevamos a pie de calle defendiendo a la gente que peor está, pocas veces nos habíamos encontrado con un caso de vulneración de derechos y de crueldad tan flagrante como este”, aseguró el portavoz, que se preguntó “por qué no se ha respetado el real decreto vigente que establece la prohibición de ejecutar desahucios hasta el 9 de mayo si la familia afectada cumple los requisitos que establece, entre ellos la existencia de una menor y bajos ingresos”.

Cuadra indicó que la familia afectada no se había dirigido al Ayuntamiento de Granadilla “porque le dijeron que si abonaba la deuda pendiente todo se solucionaba, y cuando le llegó el desahucio no le dio tiempo a reaccionar”. Fuentes municipales confirmaron que la notificación del lanzamiento previsto para el pasado día 18 nunca se recibió en el Consistorio.

Alba manifestó a DIARIO DE AVISOS que disponen de los recibos que demuestran los pagos realizados. “Tenemos el contrato de alquiler hasta septiembre y nos tocaba pagar en marzo, así que no entendemos cómo se ha podido ejecutar el desahucio”, indicó.

La hija mayor, a la que sorprendió el lanzamiento judicial en la Península, confirmó que la intervención se produjo cuando la vivienda estaba vacía. “Mi madre estaba en el hospital y mi hermana se encontraba fuera, así que llegaron, pusieron la puerta antiocupa y se marcharon”. Su hermana permanece en casa de unos amigos de la familia.

familia “destrozada”

Alba prevé regresar hoy a la Isla (ayer estaba a la espera de cerrar un “vuelo barato”) y admite que la familia está “destrozada”. “¿Dónde vamos a vivir, si no tenemos recursos?”, se preguntaba. Ayer recibió una buena noticia: “Mi madre despertó, ahora le están haciendo pruebas a ver si se puede mover y hablar bien”.

Por su parte, desde la plataforma se confía en una marcha atrás en los juzgados. “Hay que devolverle la casa a esta familia porque tiene contrato en vigor y documentación que lo demuestra”, aseguró su portavoz, que defiende un protocolo “para que cuando un desahucio entre en el juzgado, se envíe un informe al Ayuntamiento para que tenga constancia y no vuelvan a ocurrir casos como este”.