Güímar

La carretera y todas las casas ya están abiertas en Santa Lucía, Güímar

Catorce meses después de comenzar las obras de emergencia, cuando estaba previsto ejecutarlas en cuatro, los vecinos pueden residir con tranquilidad bajo el talud y la cueva

Las obras han consistido en grandes mallas y en hormigón proyectado, incluso sobre la gran cueva / DA

Catorce meses después de comenzar las obras, Santa Lucía Los Barrancos ya ha recuperado plenamente la normalidad, al reabrirse la carretera (TF-616) o avenida Toninas y poder regresar las tres familias que durante todo ese periodo tuvieron su casas cerradas, aunque en este caso se tratara de su segunda vivienda.


Los vecinos han mostrado su satisfacción, en palabras de Rafael de Armas, presidente del colectivo vecinal, porque “se garantiza la seguridad con una obra que ha quedado impresionante”, señaló. Además, lamentó que “lo que se iba a ser primero en tres meses, luego en seis, más tarde en nueve, se terminara en catorce meses”, comentó De Armas, que por su profesión algo sabe de obras.


Tras un periodo de dudas e incluso con proceso judicial abierto, las obras de emergencia fueron decretadas por el Ayuntamiento de Güímar a mediados de febrero de 2020 y comenzaron a ejecutarse poco antes del inicio del estado de alarma. Precisamente ese decreto imposibilitó que algunos de los materiales necesarios llegara a tiempo para cumplir con los plazos establecidos, pero, según Rafael de Armas, no se entiende que todos los trabajos terminaron hace un mes y la carretera siguiera sin abrirse. Según él, el inicio de las obras, de similar características, en Las Bajas -en el talud de los túneles de Güímar en la TF-1- han ayudado a que se reabra ya la carretera y con ello pudieran reabrirse las tres casas que permanecían cerradas desde hace más de un año.


Las obras de emergencia fueron sufragadas por el Cabildo (400.000 euros) y el Ayuntamiento (200.000), y los vecinos, en concreto los que tienen sus viviendas en la zona norte (en dirección Punta Prieta-La Caleta), recibieron ayudas económicas de la propia UTE que realizó las obras, dado que el desalojo, hay que recordarlo, no fue admitido por un juez.


El alcalde Airam Puerta agradece el comportamiento y paciencia de los vecinos, porque “hay que ponerse en su pellejo y es de agradecer su comportamiento en todo momento”, indicó. Además, avanzó que la obra garantiza “la seguridad en todo el ámbito”, incluyendo la gran cueva, donde debajo de ella hay concentrada una decena de casas y se produjo el penúltimo gran desprendimiento en 2010, cuando una gran piedra destrozó una vivienda y un coche, antes del que aconteció en 2017 en la zona norte, sobre unas casas-cuevas y la carretera auxiliar (TF-616) de la autopista, propiedad del Cabildo.


Rafael de Armas agradeció a sus convecinos la paciencia que han tenido y, además, que algunos no se hayan olvidado del centenar de vecinos de Santa Lucía, en especial “al chico del reparto de butano, al panadero y a nuestra cartera, prueba de que Santa Lucía sigue viva”, declaró.


Santa Lucía Los Barrancos, no obstante, seguirá luchando por lograr su desafectación del dominio público marítimo terrestre, como ocurrió con Punta Prieta, La Caleta, La Puente y El Tablado, también en el litoral de Agache.