Cultura

Diego Navarro: “El director de una película debe confiar en el compositor y en Mar Targarona hallé El Dorado”

El compositor y director de orquesta tinerfeño acaba de publicar el disco que recoge su banda sonora para la película 'Dos'

Diego Navarro acaba de publicar con el sello sueco MovieScore Media la banda sonora de ‘Dos’. / DA

Si tras entrevistar a Diego Navarro (Tenerife, 1972) hubiese que destilar en una sola palabra el contenido de esa conversación, quizás entusiasmo sería la más apropiada. Eso es lo que traslada el compositor y director de orquesta tinerfeño cuando habla de sus proyectos, de su pasión por la música y de su manera de entender un género, el de las partituras escritas para el cine, en el que se entremezclan la fuerza inefable de las imágenes con el recorrido emocional que se levanta sobre un pentagrama. Diego Navarro acaba de publicar con el sello sueco MovieScore Media un disco con la banda sonora de la película Dos, el thriller dirigido por Mar Targarona y protagonizado por Pablo Derqui y Marina Gatell. Pero es que, además, el también director del Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife, Fimucité (que celebrará su decimoquinta edición del 17 al 26 de septiembre), está escribiendo la partitura para otro film y en apenas tres semanas estará en Polonia dirigiendo las sesiones de grabación de su banda sonora. Y, entre medias, ya ha compuesto la suite para orquesta y coro de la cinta de animación Winnipeg, el barco de la esperanza, que se estrena en 2023.

-Usted ha dicho que para componer la música de ‘Dos’ quiso abandonar su zona de confort e ir más allá. ¿En qué ha consistido ese desafío, esa voluntad de arriesgar?

“Cada proyecto creativo que emprendo me lo planteo como una búsqueda. En Dos me he enfrentado a un reto enorme a partir de la potente, compleja y original premisa que plantea. Dos desconocidos que se despiertan desnudos en una cama, en una habitación a la que no saben cómo han llegado y con sus cuerpos unidos el uno al otro. A partir de ahí comienzo a construir la partitura. Ha sido un proceso que me supuso emprender un viaje trascendente, al tiempo que muy excitante a nivel creativo”.

-El lenguaje cinematográfico no es el lenguaje de la música. ¿Qué resulta más importante a la hora de componer, el relato que se muestra en la pantalla o las emociones que lo rodean?

“La música debe generar esas emociones en el espectador. Ha de contar de otra manera aquello que tus ojos están percibiendo en la pantalla. Una cosa y la otra tienen que estar perfectamente fusionadas. Ese es el objetivo primordial de toda obra audiovisual, cuyo concepto en sí mismo une a esos dos universos, la imagen y el sonido, en el que se incluye a la música”.

Portada del álbum. / DA

-¿Cómo trabaja mejor el Diego Navarro compositor, con un director que tenga cierta formación musical y las ideas muy claras sobre la banda sonora que desea o con un cineasta que, sin poseer demasiados conocimientos musicales, le deje un amplio espacio de libertad?

“Con Mar Targarona he hallado El Dorado. El director de una película debe confiar plenamente en el compositor. Es un tándem creativo. Después de muchas conversaciones, con el fin de que el compositor conozca exactamente qué es lo que quiere el director para su película, a todos los niveles, este ha de depositar su confianza en el músico, en sus propuestas, porque es el especialista en ese ámbito. Es evidente que si el director sabe de música, posee cierta sensibilidad y conoce el género de la música para el cine, como es el caso de Mar Targarona, todo se convierte en una maravilla. Es de una gran ayuda en ese proceso en el que tú, como compositor, le trasladas tus propuestas a medida que las vas creando”.

“Componer la música para ‘Dos’ supuso emprender un viaje creativo trascendente y excitante”

-¿Posee un método para aproximarse a la partitura de un proyecto audiovisual o en cada ocasión hace tabla rasa y el proceso es muy diferente?

“En cada proyecto me implico al doscientos por cien. Lo primero que hago es leer el guion de la película. A partir de esa lectura comienzan a generarse emociones y música en mi cabeza. Si me incorporo al proyecto antes de su filmación, intento visitar el set de rodaje con el fin de meterme en la historia, para sentirla e imbuirme de todo. Luego, cuando recibo la primera versión del montaje, o el final cut, con la película ya cerrada, me implico al máximo. Ahí ya comienzo a escribir la música sincronizada con las imágenes. En muchas ocasiones, y Dos es un ejemplo de ello, le envío al director una propuesta de tema central en la que expongo las líneas maestras, el ADN de la partitura que luego desarrollaré en el film. Esa es una práctica muy mía”.

-¿Qué aspecto disfruta más: la propia escritura de la música o el momento en el que puede interpretarla en una sala de conciertos?

“Ambos elementos son fascinantes. El proceso en el que se está creando la música, comprobar cómo empasta con la imagen, el diálogo que estableces con el director… Toda esa construcción es maravillosa. Pero también lo es ver la película en el cine. Y, por supuesto, cuando tienes la oportunidad de interpretar en concierto esa partitura, para que pueda ser disfrutada en directo por un auditorio, es algo sublime. Muy, muy emocionante. Te das cuenta de que la música que has hecho trasciende las imágenes, va más allá y continúa generando todas esas emociones que te planteaste al comienzo de tu trabajo, independientemente de que fuera escrita para una película “.

Diego Navarro es el director del Festival Internacional de Música de Cine de Tenerife. / Aarón S. Ramos

-Ha escrito la partitura de ‘Dos’ como una suerte de matemática, recurriendo a una simbología y a un discurso filosófico que se mueven en torno, precisamente, al número 2.

“Sí. Ese planteamiento se lo propuse a Mar Targarona. Es decir, que no solo el tema central, sino también la banda sonora en su totalidad, girara en torno al 2 y se establecieran relaciones matemáticas vinculadas a ese número. Toda la partitura está escrita en 2×4; en ella participa Socos Dúo, una formación canaria de cámara maravillosa, de chelo y marimba, donde el chelo representa al personaje que interpreta Marina Gatell y la marimba al que encarna Pablo Derqui; el tema central está escrito en Re menor, que es la segunda tonalidad menor con bemoles; los intervalos, la distancia entre las notas que conforman la melodia principal, son mayormente de segunda y de cuarta… Todo, en definitiva, a nivel de orquestaciones, de progresiones armónicas, está construido alrededor del 2. Y dentro de eso, uno de los objetivos fue que la partitura tuviera un fundamento de verosimilitud, de veracidad, que no resultase gratuito. Esta idea le encantó a Mar Targarona. Cuando le envié el tema central, para mi fortuna, se quedó fascinada y me dijo una cosa muy interesante: a pesar de tener todo ese discurso matemático, la música fluye de una manera muy natural, orgánica, no está encorsetada. Y eso para mí, como compositor, es algo fundamental”.

“En cada proyecto me implico al 200%; en mi cabeza comienza a generarse música nada más leer el guion”

-¿Cuánto tiempo suele llevarle todo ese proceso, desde la primera toma de contacto con el director de una película hasta que da por terminada la partitura?

“Los compositores tenemos que ser muy rápidos en este oficio. La música forma parte del proceso de posproducción de un film y, por desgracia, contamos con muy poco tiempo para componerla. La banda sonora de Dos, por ejemplo, fue escrita en cuatro o cinco semanas. Hablamos de 51 minutos de música, creados una vez que teníamos las ideas muy claras y sabíamos dónde queríamos ir. En esa primera propuesta de tema central ya están presentes las sonoridades, las intenciones, los rasgos que proyectas para esa música. Una vez que te dan luz verde se inicia la última parte, la de inmersión creativa, que es tremendamente intensa. Te pones a escribir a un ritmo endiablado: a escena por día, e incluso en ocasiones a dos diarias. Todo se desarrolla a una gran velocidad”.

-En un tiempo en el que la música no escapa a la inmediatez, a la urgencia, al consumo compulsivo y, en último término, a la fugacidad, ¿qué le aporta a Diego Navarro haber grabado la banda sonora de ‘Dos’ en un sello discográfico como MovieScore Media?

“Es un gran espaldarazo. Estoy muy contento. Ha sido un placer enorme trabajar con Mikael Carlsson, el productor de MovieScore Media, uno de los sellos internacionales más importantes, un absoluto referente ahora mismo en el ámbito de la música para el cine. Mikael Carlsson se mostro interesadísimo con este proyecto desde un primer momento. Cuando comencé a enviarle las piezas musicales, al instante me expresó su voluntad de grabarlas con ellos. Además, se implicó personalmente masterizando la partitura. Él ha sido el encargado de darle al álbum ese último toque de posproducción. Poder decir a estas alturas de mi carrera que mi música ha sido editada por los sellos más importantes, entre los pocos que hay de este género, es toda una satisfacción, como también lo es el que hayan sido grabadas mis interpretaciones en calidad de director. En estos años he podido trabajar con Varèse Sarabande, una absoluta referencia en la música para el cine, con Quartet Records, un sello español de mucho prestigio, y con algunos otros más. De manera que no puedo estar más contento en ese sentido, porque siento que mi música es recibida con interés por las discográficas más importantes de este ámbito”.

“La esperanza de dejar atrás el confinamiento me motivó a componer la ‘suite’ orquestal para una película”

-Hace ahora un año, hablábamos de la irrupción de la pandemia en nuestras vidas y sus consecuencias en la actividad cultural. ¿Cómo está viviendo Diego Navarro este tiempo tan extraño?

“Volcándome en la música, en la creación. Por fortuna, este virus no ha impedido que pueda seguir creando. No en vano esos tres meses de confinamiento que tuvimos el año pasado supusieron para mí un acicate creativo. Compuse una suite para orquesta y coro que formará parte de la banda sonora de un proyecto de animación que anunciaré dentro de muy poco. La idea es que se estrene en 2023. Esa suite orquestal la escribí pensando, precisamente, en la esperanza. En la esperanza de salir de aquella situación absolutamente surrealista que estábamos viviendo y recuperar la libertad. Esos conceptos, esperanza y libertad, tienen mucho que ver con este proyecto, Winnipeg, el barco de la esperanza (Elio Quiroga y Beñat Beitia), una coproducción internacional que se estrenará coincidiendo con el 50 aniversario de la muerte de Pablo Neruda [el poeta fue uno de los principales artífices del viaje que emprendieron en 1939 rumbo a Chile más de 2.000 refugiados republicanos españoles]. Pero en esos tres meses no solo escribí esa suite, sino que también edité dos discos más y reedité un tercero en plataformas digitales. Con lo cual ha sido un tiempo muy productivo”.

“Es una satisfacción que mis partituras hayan sido grabadas por los sellos más importantes de la música para el cine”

-¿Qué nuevas aventuras musicales le gustaría asumir a medio y largo plazo?

“Yo diría que incluso a corto plazo. Ahora mismo estoy promocionando Dos, una película que está recibiendo unas críticas extraordinarias y también estoy muy agradecido por la buena acogida que está obteniendo la partitura. Pero además también escribo la música de otro film. El 23 de agosto estaré en Cracovia [Polonia] dirigiendo las sesiones de grabación de esa banda sonora para una película muy potente, de la que no puedo desvelar más, salvo que estoy disfrutando mucho junto al director de esta obra, alguien que posee un gran talento. La película es para una de las principales plataformas de contenidos en streaming“.