CANDELARIA

Devoción y fe a distancia, entre alertas, por la Patrona de Canarias

La ausencia de peregrinos por las restricciones sanitarias y el fuerte calor deslucieron el día grande de la Virgen de Candelaria que quedó reducido a la tradicional homilía del obispo

Unas 300 personas pudieron acudir a la misa del mediodía, el único gran acto presencial en esta fiestas / FRAN PALLERO

Si el año pasado el gran día de la Patrona de Canarias quedó deslucido por los efectos de la pandemia, un año después fue desolador ver como se repetía la misma imagen en los alrededores de la Basílica, con apenas unas decenas de peregrinos esperando a las autoridades antes de que estas entraran, junto a un reducido número de feligreses, a oír la misa del mediodía presidida por el obispo de los Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez y cantada por la coral Villa de Candelaria acompañada por la orquesta de cámara Las Candelas.

A las restricciones sanitarias por encontrarse Tenerife en el máximo nivel de alerta (4) se unió además la alerta por la ola de calor que vive toda Canarias, que unido a la recomendaciones de no utilizar los senderos tradicionales para peregrinar a la Villa Mariana sirvieron para que el acto central de las fiestas fuera seguido desde la distancia por la mayoría de los canarios, a la espera de que escampe el virus y todo pueda volver a la normalidad el 15 de agosto de 2022, algo que aseguró el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, la máxima autoridad presente, junto a la alcaldesa Mari Brito, que en esta ocasión representaba durante la homilía al Rey de España.

También estuvieron presentes el presidente del Parlamento de Canarias, Gustavo Matos; el delegado del Gobierno en Canarias, Anselmo Pestana; el presidente del Cabildo de Tenerife, Pedro Manuel Martín; el teniente general Jefe del Mando de Canarias, Carlos Palacios y el alcalde de Teror, municipio hermanado con la Villa de Candelaria, Sergio Nuez. Por las restricciones, no pudieron estar como en otras ocasiones, los alcaldes de otros municipios de Tenerife y de Canarias.

El obispo Bernardo Álvarez, ante la imagen de la Virgen de Candelaria / FRAN PALLERO

El obispo inició su homilía haciendo un símil utilizando el ejemplo de las recientes olimpiadas. “Los atletas corren y se esfuerzan para conseguir una medalla. Nosotros, los cristianos, nos esforzamos por conseguir una corona que no se marchita y siempre con el objetivo de llegar a la meta, que no es otra que la felicidad de la vida eterna”.

Seguidamente, monseñor Álvarez expresó que la Asunción de María es el anticipo y la confirmación de lo que Dios quiere hacer con nosotros: salvarnos plenamente. “La Asunción nos recuerda la importancia de la unión del cuerpo y del alma”. El prelado hizo referencia a que ser creyente no es solo admitir la existencia de Dios. “La fe lleva consigo -añadió-, la convicción de que todo lo bueno viene de Cristo y, por tanto, debemos reconocerlo y darle gracias, como hizo la Virgen María”.

En este sentido, Álvarez también resaltó la idea de la interdependencia de los seres humanos. “Ojalá esta pandemia nos haya ayudado a descubrir la importancia de la dependencia de los unos con los otros. No vamos solos. Dios no nos va a librar de la pandemia por arte de magia. El Señor ilumina, fortalece a los enfermos y a todos nos da ‘cabeza’ para hacer lo que nos corresponde. Dios actúa, sí, pero por medio de nosotros”. El obispo terminó con un mensaje de solidaridad hacia el pueblo de Haití por el reciente terremoto y alertó de las consecuencias trágicas del “del conflicto de Afganistán”.

Mari Brito representó al Rey durante la homilía del obispo / FRAN PALLERO


La alcaldesa de Candelaria, Mari Brito, agradeció a los peregrinos por la compresión y el respeto a las restricciones; “esperamos recibirles con la misma ilusión y con la misma fe durante el resto del año. Además, reitero el agradecimiento a los medios de comunicación que han trabajado estrechamente con el consistorio para acercar a la Patrona a todos los hogares y también a los equipos de fuerza y seguridad que han contribuido a que estas celebraciones sean más seguras y se cumplan las medidas de prevención”.

Ante la falta de procesiones, muchos candelarieros prefirieron ir a la playa / FRAN PALLERO

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, al final de la ceremonia religiosa se mostró convencido de que esta será la “última ocasión” en que la celebración religiosa se haga “con restricciones, sin procesión y con limitación en la asistencia de feligreses”, todo ello debido a que aún “estamos saliendo de una situación difícil por la pandemia” de la COVID-19, al confirmar que el nivel de contagios “hoy han vuelto a descender” invitando a seguir manteniendo actitudes responsables, algo que “ha demostrado la sociedad canaria”, finalizó.

La Ofrenda también fue grabada y retransmitida anoche por televisión para toda Canarias / SHEILA TORRES

La Ofrenda, también por televisión

Los canarios vivieron anoche a través de la Televisión Canaria la emotiva Ofrenda a la Virgen de Candelaria, en un acto grabado previamente, debido a las restricciones por la COVID-19, con música folclórica y especial reconocimiento a los servicios sanitarios.

El momento más intenso llegó con la representación, por primera vez y debido a las circunstancias, de los profesionales sanitarios representantes del colectivo, María Loreto Barroso, directora de Enfermería del Hospital Universitario de Canarias, Estefanía Lorenzo, subdirectora Médica del Complejo Hospitalario Nuestra Señora de Candelaria, José Miguel Rodríguez, gerente de Atención Primaria de Tenerife, y Ramón Pinto, director de Enfermería de Atención Primaria de Tenerife, quienes recibieron un caluroso aplauso de los presentes, que se pudieron en pie para agradecer la enorme labor que han desarrollado y desarrollan en esta pandemia. La Danza Venerada Santísima Trinidad de Igueste cerró esta primera parte.

A continuación, la Virgen de Candelaria fue tributada con música y bailes de toda Canarias, en un espectáculo ideado y producido por el Ayuntamiento de Candelaria en el que participaron voces jóvenes como las de Iván Quintana, Juanma Padrón, Andrea Rodríguez, Khadim Gueye, Valentina González, Verónica Rodríguez, Rayco León y Luz Mila Valerón, venidos desde cada una de las Islas, arropados por Chago Melián. Las danzas tradicionales corrieron a cargo de los grupos Acorán, Herederos de Chasna y Añate, ataviados con trajes de transición de Tenerife, campesinos de todas las Islas de principios del siglo XX y de calle. La parranda estaba compuesta por músicos destacados y voces de distintos grupos, dirigidos por Fernando Cruz.

La velada musical comenzó y terminó con temas antológicos del grupo tinerfeño Los Huaracheros: Siete rosas, convertido en ocho para la ocasión por Iván Quintana y Mi tierra guanche, interpretado por Chago Melián como cierre. Las folías a la Virgen fueron bailadas por los tres grupos a la vez, que rodearon a unos solistas con letras inéditas para la Virgen. Fueron luego sucediéndose temas tradicionales como seguidillas, mazurcas o isas, sin que faltara el sonido de las chácaras gomeras, las lapas majoreras o el tambor herreño. Algunos momentos especiales fueron el arrorró al estilo de Valentina la de Sabinosa, cantado a piano por la joven herreña Valentina González; el tema de Braulio Patria Canaria, en la voz y la pasión de Khadim Gueye, joven de color del sur de Tenerife con una voz muy particular; o las malagueñas del agua de Taburiente, bailadas de manera original dentro de la Fuente de los peregrinos. También hubo un guiño al Pregonero de las Fiestas Pepe Dámaso, usando unos pañuelos que acaba de presentar como símbolo de los peregrinos, para el baile de las malagueñas de Fuerteventura. No faltó el recuerdo a la isla de La Graciosa con su típico sombrero y la interpretación del tema “Graciosera” de Mestisay. Las canciones fueron intercaladas con algunos saludos en vídeo del Alcalde de Las Palmas Augusto Hidalgo, la musicóloga Rosario Álvarez, el cantante Caco Senante y el propio Pepe Dámaso. En definitiva, un espectáculo brillante que hizo un recorrido por la música popular y tradicional del Archipiélago, con unas voces de lujo que apuntalan ya continuidad de la cultura musical de esta tierra.