Fonsalía

El Puerto de Fonsalía, casi imposible: tiene caducado el Impacto Ambiental

Transición Ecológica remite a Obras Públicas que la DIA dejó de estar vigente en 2019; hoy, con la Ley de 2013, menos laxa, el proyecto, en uno de los tres santuarios de cetáceos del planeta, se complica

Fonsalía es casi imposible. Así se entiende, incluso desde quienes hasta hace unos días lo apoyaban de manera estoica, al ser oficial, según ha podido saber DIARIO DE AVISOS, que desde hace dos semanas la Consejería de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Canarias tiene sobre su mesa la respuesta del informe solicitado a la Consejería de Transición Ecológica sobre la vigencia de la DIA (Declaración de Impacto Ambiental) del proyecto denominado Puerto de Isora (Fonsalía), en Guía de Isora. La repuesta es contundente, la DIA concedida el 22 de diciembre de 2014 (al amparo de la ley de 1990 de Prevención de Impacto Ecológico y un real decreto de 2008) está caducada desde el 19 de diciembre de 2019.

En el escrito remitido el 5 de agosto por el viceconsejero de Lucha contra el Cambio Climático y Energía, de la Consejería de Transición Ecológica, Miguel Ángel Pérez, a la Consejería de Obras Públicas y Transportes, que dirige Sebastián Franquis, se recuerda que “las declaraciones de impacto ambiental publicadas con anterioridad a la entrada en vigor de esta Ley perderán su vigencia y cesarán en la producción de los efectos que le son propios si no se hubiera comenzado la ejecución de los proyectos o actividades en el plazo máximo de seis años desde la entrada en vigor de esta Ley. En tales casos, el promotor deberá iniciar nuevamente el trámite de evaluación de impacto ambiental del proyecto conforme a lo establecido en esta Ley. Por lo tanto, en la fecha actual, ya han transcurrido seis años desde la entrada en vigor de la Ley 21/2013, del 9 de diciembre, y por lo tanto, opera el apartado tercero de la DT Primera, perdiendo su vigencia la DIA objeto de estudio”.

Es el palo casi definitivo a un proyecto que lleva en las gavetas desde los años 90. Ahora hay que tener en cuenta que la anterior declaración ambiental estaba amparada por el texto refundido de la Ley de Evaluación de Impacto Ambiental de proyectos, de 2008, que era más laxa que la actual. Si se quisiera volver a hacer una DIA con la norma de 2013 tendría pocas opciones de salir adelante, ya que los requisitos son ahora más estrictos, además de las evidencias que se han puesto de manifiesto desde 2014 hasta la actualidad, que han motivado que esas aguas, situadas en la Zona de Especial Conservación (ZEC) Rasca-Teno, hayan sido declaradas santuario de cetáceos, uno de los tres que hay en todo el planeta.

Hay que recordar que ya el consejero de Transición Ecológica, José Antonio Valbuena indicó desde hace dos años, a punto de caducar la Declaración de Impacto Ambiental, que había 25 condicionantes medioambientales que hacían inviable el proyecto.

Hasta Casimiro Curbelo ya ve Granadilla como “alternativa”

No se sabe si fue porque se discutió el asunto en el último Consejo de Gobierno o no, lo cierto es que de Fonsalía se habló mucho a lo largo de la semana pasada, y por lo que se ve se, seguirá hablando en esta y en las próximas. Acaso, como consecuencia de ello, se han producido reacciones como la de Nueva Canarias en Tenerife, que, pese a su votación favorable del proyecto en el Parlamento -todos lo hicieron a favor, excepto Podemos-, optó por oponerse, e incluso el alcalde de Arona se posicionó también en contra (todavía militante del PSOE, José Julián Mena no dudó en meter el dedo en el ojo del proyecto y de sus defensores, amén de querer para su municipio una conexión soterrada desde el puerto a la autopista y así aligerar el tráfico en Los Cristianos). Muchos de los que antes aplaudían el proyecto o al menos no lo discutían en público han comenzado, nunca mejor dicho, a abandonar el barco. Pero quizás el mensaje más sorprendente haya sido el de Casimiro Curbelo, hasta hace apenas unos días, intransigente con la posibilidad de que se hablara de Granadilla como alternativa a Los Cristianos y, por tanto, de la no construcción de Fonsalía. En Cope no descartó esa posibilidad, la de adaptar el puerto de Granadilla, teóricamente para uso industrial, en vista de que Fonsalía aparenta ser cada día que pasa un sueño más irrealizable.