Educación

Comienza en Canarias el tercer curso escolar bajo la pandemia

El uso de la mascarilla se mantiene entre el alumnado y se reduce la distancia de seguridad de los 1,50 a los 1,20 metros, con un profesorado vacunado casi al 100%

El uso de mascarilla y el mantenimiento de las distancias seguirá vigente en este curso escolar. / Sergio Méndez

Nervios, alegrías, lloros… Estas son solo algunas de las estampas que se podrán ver hoy en el comienzo del curso escolar en Canarias, el tercero que lo hace bajo el manto de la pandemia, y en el que algo más del 60% de los escolares de más de 12 años ya se encuentra vacunado con la pauta completa. Un porcentaje que en el profesorado alcanza prácticamente el 100% de los 30.000 que componen el cuerpo educativo, según detalló la propia consejera de Educación del Gobierno de Canarias, Manuela Armas, en declaraciones recogidas por Cope Tenerife.


Un curso en el que, además, y como confirmó la consejera la semana pasada en una entrevista en la Cadena Ser recogida por la Agencia Efe, Armas indicó que la matriculación ha caído “muchísimo”, sobre todo, en los tres años, lo que ha atribuido a una bajada de la natalidad. Aunque los datos de matriculación oficiales aún no se conocen, estos estarán, según las palabras de la consejera, por debajo de los 280.000 alumnos que se estima se matricularon en el curso pasado en los distintos niveles educativos que van desde Infantil hasta Bachillerato. También apuntó otro factor que explica el descenso en todas las etapas educativas: la marcha de inmigrantes o de españoles de otras comunidades autónomas.


La consejera de Educación esgrimió que la bajada de la matriculación, más la reducción de 1,5 a 1,2 metros de la distancia entre alumnos en las aulas propicia una menor necesidad de contratación de profesores de refuerzo. Unos contratos que cifró en 2.568 nuevos para este curso, 1.016 de refuerzo COVID, y tendrán vigencia de septiembre a 30 de junio.


Respecto al protocolo que se seguirá en el caso de un contagio por coronavirus, Armas se remitió a lo que decidan finalmente el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, que “han visto la posibilidad” de que los alumnos vacunados no tengan que hacer cuarentena si un compañero de aula contrae la enfermedad. En todo caso, insistió en que “si algo ha funcionado bien” y que hizo que el curso pasado transcurriera mejor de lo que se preveía fue “la coordinación absoluta” con la autoridad sanitaria.

Inicio conjunto


La consejera de Educación garantizó que no habrá problemas porque el inicio de curso para diferentes etapas educativas se hará de forma conjunta, entre hoy y mañana, porque cada centro cuenta con planes de contingencia que contemplan entradas y salidas escalonadas para evitar aglomeraciones. “En ese sentido, está controlado, no habrá problemas”, aseveró.


Asimismo, se refirió en la entrevista a las ayudas de comedor, cuya demanda “aumenta cada día más”, como se ha constatado este verano con el reparto de tarjetas monedero, con 15.000 beneficiarios.


En cuanto a las ayudas para la compra de material escolar y libros, indicó que se dedican más de ocho millones de euros, y dijo que las que se destinan a las familias con menos recursos “están garantizadas”. Además, añadió que estas tendrán preferencia en el reparto de tabletas.


En cuanto a los barracones que aún persisten en algunos centros escolares de Canarias, indicó que “llevan muchos años” construidos y que el actual Gobierno revisó los contratos con las empresas y les exigió que instalaran aire acondicionado y los “adecentaran”.


Respecto al instituto de Guaza, en Tenerife, anunció que se ha llegado a un acuerdo con la empresa, que ha aceptado un modificado del proyecto, que consiste en “una serie de mejoras” en estas instalaciones. Manuela Armas señaló que estas “aulas modulares”, más que barracones, irán desapareciendo paulatinamente en Canarias.


Por lo pronto, este curso dejarán de operar 17 tras la apertura de cuatro centros, dos en Lanzarote y dos en Fuerteventura. Armas subrayó que “muchas” de estas aulas modulares no se usan para dar clase, sino para otro tipo de actividades, como biblioteca, sala de lectura, reuniones o para educación especial.