Sociedad

Garoé se someterá a un trasplante de médula ósea tras encontrar a su “hermana gemela”

El joven lagunero, que padece una de las leucemias más agresivas desde mayo, siente que debe recoger el testigo del fallecido Hermes Suárez para fomentar la donación

Garoé Afonso padece leucemia mieloide aguda. | Sergio Méndez

Cuando sonó el teléfono de Garoé Afonso a las 22.30 horas de un jueves a principios de septiembre, nadie imaginaba que fuese una “bocanada de vida”. Se encontraba conversando desde la ventana de su vivienda -manteniendo la distancia de seguridad para evitar un posible contagio de COVID-19- con una amiga, a la que le reconocía el desaliento y la angustia que sentía por aquel entonces. “Me llamaron para decirme básicamente que podía seguir viviendo; fue una locura, una sensación increíble”.

El lagunero de 28 años lleva casi cinco meses plantando cara a la leucemia mieloide aguda, uno de los cánceres de la sangre más agresivos. Sin embargo, afortunadamente, el próximo 14 de octubre se someterá a un proceso de trasplante de médula ósea con el propósito de curarse porque, como si de un milagro se tratara, encontró a su “hermana gemela”. Las posibilidades de ser semejantes son ínfimas porque es necesario que coincidan, al menos, 30.000 variables. “Soy cien por cien compatible con una mujer que es donante”, explica un Garoé emocionado, quien tiene claro que le escribirá una carta de agradecimiento cuando finalice todo. Y es que esa misiva será la única comunicación posible con la mujer, de la que solo ha trascendido su género, ya que consiste en un sistema completamente anónimo que se rastrea mediante un registro público y mundial.

La intervención se iniciará en apenas una semana en el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, que es el único centro que lleva a cabo este tipo de terapias en el Archipiélago, y está previsto que se prolongue aproximadamente dos meses en la Isla: “Primero tendría que recibir quimioterapia y, tras el trasplante, permanecer en aislamiento durante tres semanas hasta recibir el alta hospitalaria, pero seguiría acudiendo a consultas”. A este respecto, el joven declara que la pandemia de coronavirus agravó de lleno su día a día en la unidad oncológica del Hospital Nuestra Señora de La Candelaria. “Los horarios de visita eran muy restringidos, de hecho, durante la última ola de contagios se prohibieron”, afirma Garoé, que al tener debilitado su sistema inmunitario por la quimioterapia recibida “apenas tenía apetito y un miedo atroz a infectarme de un virus tan agresivo”.

El joven lagunero pretende concienciar sobre la importancia de la donación de médula ósea. | Sergio Méndez

El entrevistado agradece todo el apoyo recibido tanto por parte de su entorno como de los tinerfeños porque “yo no esperaba que la gente se volcara tanto”, y se muestra firme al enunciar que pretende incidir en la trascendencia de la donación de médula ósea en la sociedad: “Quiero que la gente done más porque, a pesar de que a mí no me hayan servido esas células madre, podrían salvarle la vida a otra persona”. “En países como Irán, que cuentan con menos recursos, es casi obligatorio ser donante de médula ósea; en esto último tampoco estoy de acuerdo, pero lo cierto es que en nuestro país apenas se fomenta”. Garoé confía en que realizando pequeñas acciones, como especificar la coletilla de células madre o informando en las propias guaguas del Instituto Canario de Hemodonación y Hemoterapia, se podría sensibilizar a la población joven. En alusión a su anhelo por concienciar acerca de las enfermedades sanguíneas, el lagunero recuerda con cariño a Hermes Suárez, que falleció la semana pasada a los 32 años a causa de una leucemia que padecía desde 2020, y admite que siente que “me ha tocado recoger el testigo”.

Al ser preguntado por el proceso de trasplante, recuerda que la intervención no es invasiva, sino que consiste en administrar unos fármacos llamados factores de crecimiento para movilizar las células progenitoras y, a su vez, extraerlas de la circulación. “Al cabo de unos pocos días, el donante recupera todas sus células madre”, indica. Aunque la extracción de la sangre periférica es la más común a día de hoy, las células madre también pueden obtenerse del cordón umbilical y la médula ósea.

Garoé reflexiona con una madurez digna de admirar. Después de que su vida diera un vuelco el pasado mes de mayo por un diagnóstico de cáncer, el joven ha cambiado sus prioridades y apenas titubea al afirmar que “busco disfrutar únicamente de la gente que quiero”. Admite que con las redes sociales muchos jóvenes tienden a buscar el valor en identidades que no reflejan lo que son como personas, pero “situaciones como esta te ponen delante del espejo para saber hasta donde puedes llegar”. Garoé está dispuesto a cambiar las cosas y, tal y como plasmaba la camisa de Pau Donés que lucía con orgullo durante este encuentro, tiene claro que “vivir es urgente”.