astronomía

La luna tendrá que esperar

El anuncio por parte de la NASA del retraso del programa Artemisa, aunque esperado, ha dado al traste con la posibilidad de volver a ver astronautas caminando sobre la superficie lunar en 2024
Habrá que seguir esperando para poder volver a ver astronautas en la superficie lunar.

A nadie ha tomado por sorpresa el reciente anuncio por parte de la NASA del retraso de Artemisa, el programa encargado no solo de volver a llevar a personas a andar sobre la superficie lunar, sino mucho más que eso… Ya desde que la agencia anunciara en 2019 el calendario previsto para el desarrollo del programa, la sensación general fue que pecaba de exceso de optimismo, por no decir que prácticamente caía en un delirio a todas luces imposible de llevar a cabo en los cortos plazos que se propusieron.

Artemisa es un programa muy ambicioso y tremendamente complejo en el que se está invirtiendo una ingente cantidad de recursos. Sin embargo, pese a haber excedido con creces el presupuesto inicialmente calculado, la agencia estima que la falta de financiación está siendo uno de los principales escollos que lastra el proyecto. Otros factores, como el retraso acumulado en el desarrollo del cohete SLS y la cápsula Orión, la demora en la creación de tecnologías subcontratadas a empresas externas, los vericuetos legales en que se ha visto metida la agencia por la demanda interpuesta por una de estas subcontratas y la ineludible pandemia, han terminado de dar forma a la bola que se le ha atragantado a la NASA, hasta el punto de verse obligada a reconocer la imposibilidad de cumplir los plazos y tener que elaborar otro calendario ajustado a una nueva realidad y que se hará público en 2022.

En declaraciones de Bill Nelson, administrador de la NASA, “regresar a la Luna lo más rápido y seguro posible es una prioridad de la agencia. Sin embargo, con la reciente demanda y otros factores, es probable que el primer alunizaje humano de Artemisa no sea antes de 2025”.

El calendario original preveía para este mes de noviembre el lanzamiento de Artemisa I, que sería el primer vuelo de prueba no tripulado del conjunto formado por el cohete SLS y la cápsula Orión. Aún así, el mes pasado la agencia anunciaba que Artemisa I se retrasaría como mínimo hasta febrero del próximo año. Una más reciente actualización concluye que no será posible hasta, al menos, los meses de verano.

Por su parte, Artemisa II, ha sido concebida como una misión tripulada de prueba para llevar a cuatro astronautas a orbitar la Luna, aunque sin llegar a descender a su superficie, de modo similar a lo que hiciera en 1968 la misión Apolo 8. Ahora, se anuncia esta segunda misión del programa para mediados de 2024, fecha en la que en el calendario original se especificaba que Artemisa III ya habría alunizado y “la primera mujer y el próximo hombre” pisarían la superficie lunar.

Para Artemisa III y su esperado alunizaje tripulado ni siquiera se ha dado una fecha concreta y la agencia lo ha resuelto de momento con ese vago “no antes de 2025” que vuelve a sonar demasiado optimista, si bien es cierto que el nuevo calendario oficial no ha sido desvelado todavía.

Del mismo modo, de la misión Artemisa IV, prevista inicialmente para 2025 y encargada de afianzar una presencia humana sostenible en la Luna, tampoco se ha dado por el momento una nueva fecha. Toca esperar a la actualización del calendario del programa para conocer los nuevos plazos.

¿QUÉ ES ARTEMISA?

Desde que en diciembre de 1972 el módulo Challenger de la misión Apolo 17 despegara de la Luna con los astronautas Eugene Cernan y Harrison Schmitt a bordo para regresar a la Tierra, nadie ha vuelto a poner los pies en su polvorienta superficie. Casi medio siglo después, la hazaña del programa Apolo y sus logros siguen sin estar al alcance de la tecnología actual, por extraño que pueda parecer, y el programa Artemisa ha sido diseñado con el fin de hacer posible esa vuelta a la Luna y para crear los cimientos del futuro de la exploración espacial tripulada.

Artemisa es, a grandes rasgos, el primer paso de una serie de objetivos que incluyen la creación de una estación espacial en órbita lunar (de nombre Gateway) que afiance una presencia humana sostenible en nuestro satélite y que a su vez sirva como plataforma para dar el siguiente paso: el primer viaje tripulado a Marte.

Pam Melroy, administradora adjunta de la NASA, declaró: “Lo que estamos haciendo es una de las mayores empresas de la humanidad: desde SLS a Orión y Gateway, sistemas de aterrizaje tripulados, sistemas terrestres, comunicaciones, trajes espaciales y más, es asombroso. Primero en la Luna y luego en Marte”.

A este respecto, la primera misión tripulada a Marte sigue manteniendo la fecha originalmente propuesta, 2033, y no ha habido por ahora declaraciones en otro sentido. Sin embargo, parece inevitable que el retraso del programa Artemisa traiga consigo la consecuente demora de todos los siguientes objetivos.

Por el momento, la actualización de estado de Artemisa ha venido a confirmar de manera oficial lo que desde prácticamente el mismo planteamiento del calendario original del programa era un secreto a voces: la Luna tendrá que esperar.

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