Sociedad

El Supremo impulsa que Canarias pueda implantar el pasaporte COVID

La decisión del Alto Tribunal sobre el País Vasco, favorable a las mismas tesis que las Islas, llega en plena ofensiva del Archipiélago frente a la amenaza de ómicron; hoy vuelven los cribados a los aeropuertos

El Supremo impulsa que Canarias pueda implantar el pasaporte COVID. DA

Mientras el ensordecedor lamento de las palmeras y los palmeros a cuenta del insaciable volcán, que parece empeñado en arruinar a la más bonita de las Canarias, aturde a todos los isleños, el Archipiélago vuelve a encontrarse en una encrucijada clave por culpa de la dichosa pandemia, otra que también no cesa de amenazar con más miseria y pobreza a estas tierras.


La súbita aparición de ómicron, una nueva variante del virus que desde marzo del año pasado ha cambiado para peor la vida de la inmensa mayoría de los humanos en este planeta, obliga al Gobierno autonómico a reactivar medidas tan controvertidas como el llamado pasaporte COVID (certificado que acredita estar vacunado), que antaño tumbara el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.


Sin embargo, las autoridades regionales encontraron ayer inopinadamente un respaldo en el Tribunal Supremo, que se mostró proclive a los mismos planteamientos que las Islas en su decisión sobre el País Vasco a este respecto.


Otra de dichas respuestas ante el avance de ómicron (esta sin controversias a la hora de ponerla en práctica) es que vuelven los cribados a los aeropuertos del Archipiélago para quienes llegan desde la Península, como ya sucedía con los extranjeros.


Mientras tanto, crecen las dudas sobre si ómicron es tan temible como sospecha la Organización Mundial de la Salud, que alertó el pasado viernes sobre el asunto, o no. Desde Sudáfrica, país que detectó el primer caso y especialmente penalizado por ello, al cancelarse toda conexión aérea con el mismo, dice Angelique Coetzee, presidenta de la Asociación Médica sudafricana, que está por ver la contagiosidad de la variante, pero que su peligrosidad es todavía más discutible, a tal punto de que los síntomas advertidos son “dolor de cabeza leve y ligero picor de garganta, pero ni tos, ni falta de gusto y olfato, tan característicos en las variantes precedentes”.


Sea como fuere, esta nueva cepa se extiende considerablemente y hasta España ha registrado ya sus primeros casos, por lo que no es de extrañar que,, como se ha dicho, Canarias exija a partir de hoy pruebas diagnósticas a quienes vienen de la Península, con los extranjeros.