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Las Cañadas del Teide, a los pies de los caballos

La Fundación Telesforo Bravo denuncia la presencia de equinos el mismo día que se cumplieron 68 años de la declaración de Parque Nacional que prohibió el pastoreo y presencia de animales
Imágenes como esta difundió ayer en su denuncia la Fundación Telesforo Bravo / DA

Los parajes naturales de Tenerife llevan tiempo soportando pequeños y graves atentados medioambientales a base de pintadas, acampadas ilegales y rutas motorizadas fuera de los senderos autorizados. La vigilancia del territorio protegido, casi el 50% del total de la Isla, está en entredicho, por la escasa presencia de agentes forestales, incluso en el mismísimo Parque Nacional de Las Cañadas del Teide.

La última denuncia de la Fundación Telesforo Bravo, que lleva el nombre de naturalista y catedrático en Petrología y Bioquímica (1913-2002) que tanto hizo por Las Cañadas, su segundo hogar, ha dejado literalmente “a los pies de los caballos” al parque nacional, calificación de Jaime Coello, nieto de Telesforo, y director de la fundación creada en 2015.

“Hace mucho tiempo que la desidia de las Administraciones para dotar al Parque Nacional del Teide de los medios materiales y personales necesarios, lo ha dejado a los pies de los caballos. Esa expresión fue el sábado literal porque el mismo día de su declaración como Parque Nacional, un nutrido grupo de caballos, subía por el sendero de Guajara, algo expresamente prohibido por el Plan Rector de Uso y Gestión, por sus efectos erosivos y por la dispersión de semillas a través de heces que pueden causar. El enorme trabajo realizado durante muchísimos años en la joya de los espacios naturales de Tenerife, corre el riesgo de caer en saco roto. Si esto sigue así, los valores naturales que se protegen en el Teide, tienen los días contados. Exigimos una reacción inmediata del Cabildo de Tenerife, que se identifique y sancione a los responsables y que Cabildo y Gobierno de Canarias convoquen de una vez las plazas para agentes de medio ambiente de manera que la vigilancia sea día y noche, todos los días de la semana”, comenta Coello en Facebook.

Los caballos y sus jinetes, por la montaña de Guajara / DA

Pero no todos están de acuerdo con él, porque Ismael Romen Rodríguez le contesta: “Las Cañadas del Teide debe su nombre a las Cañadas Reales que lo atraviesan, cañadas que son públicas, inembargables, imprescriptibles. Así las define la ley de Vías Pecuarias y/o Cañadas Reales. Las Cañadas del Teide se conformaron durante miles de años en perfecta simbiosis entre vegetación, animales (miles de cabezas de ganado) y el hombre, conformando un espacio único en el mundo mucho más sano, ecológicamente hablando, hace 100 años que ahora .Por lo tanto fueron la naturaleza, el hombre y los herbívoros quienes crearon la maravilla que es hoy Las Cañadas y Las Cañadas son públicas, inembargables e imprescriptibles”.

El pastoreo y la presencia de ganado está prohibida en Las Cañadas desde el 22 de enero de 1954 / DA

Sin embargo, Gloría Pérez Rodríguez, le responde que “el término cañada” en el caso de Las Cañadas del Teide no hace referencia al paso trashumante de ganado, sino es un término geológico que se aplica a “llanos que se han ido formando con el depósito de materiales erosionados provenientes de la pared de la caldera y arrastrados por el agua hasta la depresión de este anfiteatro natural”, por lo tanto no tienen esa categoría de inembargables ni imprescindibles”… Aunque imprescindibles para nuestro patrimonio natural sí que son.

El pastoreo en Las Cañadas del Teide se prohibió desde el momento en que se creó el Parque Nacional (22 de enero de 1954) pues era una actividad incompatible con el objetivo primordial de esta figura jurídica: la conservación de su flora, fauna y gea y todas las otras actividades que puedan desarrollarse en su interior quedan subordinadas a este fin. Así desaparecieron los últimos cabreros de la zona, como Juan de Izaña.

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