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Óscar, homosexual y cristiano: “Tenemos mucho apoyo dentro de la Iglesia”

El coordinador del Grupo Fe y Espiritualidad de la FELGTBI+ lamenta las "barbaridades" que dijo el obispo de Tenerife, pero señala las diferencias que existen entre las altas esferas y las pequeñas parroquias y comunidades que se crean en torno a la institución religiosa
Óscar Escolano, coordinador de Fe y Espiritualidad de FELGTB. DA

“Cada vez es menos rara”, responde Óscar Escolano cuando le preguntamos sobre la relación que mantienen las personas LGTBI con la Iglesia Católica, a colación de las polémicas declaraciones del obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, en una entrevista para la Televisión Canaria. El responsable de la diócesis tinerfeña señaló que los homosexuales, que actúan consciente y libremente, cometen “un pecado mortal“, además de compararlo con el alcoholismo y la delincuencia.

Óscar indica que es homosexual y cristiano. Coordina el Grupo Fe y Espiritualidad de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+), cuyo objetivo fundamental se basa en visibilizar la realidad creyente dentro del colectivo dentro de los espacios de culto y templos religiosos. Con serenidad pero con firmeza, asegura a DIARIO DE AVISOS que “no hay ningún fundamento para decir que somos ‘desviados’ o que no merecemos el amor de Dios”.

Reconoce que su “salida del armario fue particular”. Además, su orientación sexual nunca fue un problema en su parroquia. De hecho, “me ayudaron tres sacerdotes, así que no puedo decir que haya recibido ataques o me hayan echado por ser homosexual”. Precisamente por ello ha decidido romper una lanza a favor de quienes forman parte de la institución católica y defienden la integración, no solo del colectivo LGTBI sino de todos. Y marca las diferencias que existen entre las altas esferas –los jerarcas- y las parroquias –la base-.

Con la jerarquía oficial la relación es poca o mínima. “Saben que existimos pero no bajan a la calle para hablar con nosotros, para conocer nuestra realidad, y hacen discursos desde el prejuicio y el conocimiento”, afirma Óscar Escolano. Una realidad que es muy distinta entre las pequeñas comunidades, como por ejemplo la que conforman los Jesuitas, pues “tratan de quitar ese estigma y falta de caridad del mensaje oficial de la Iglesia Católica, creando un espacio de seguridad donde se trabaja la idea de que el amor es para todo el mundo, sin excepciones, y que Dios jamás rechazaría a nadie por su orientación sexual”.

Como es lógico, las palabras de Bernardo Álvarez le sentaron muy mal a Óscar. Y es que “las personas que no han salido del armario o están descubriéndose pueden pensar que son pecadoras cuando reciben este tipo de mensajes. Es peligroso y el obispo debería retractarse de decir esas barbaridades”.

Por su parte, Óscar Escolano pide ahora mucha paciencia con este tipo de declaraciones. “Por desgracia, las volveremos a sufrir. No es la primera vez que un jerarca habla sin conocer la realidad. Nos toca seguir haciendo pedagogía y trabajando en la visibilidad. Hay que recalcar que mucha gente de la Iglesia nos apoya y tenemos que seguir trabajando con ellos”.

El obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez
El obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez. Sergio Méndez

El obispo rompe su silencio

Este viernes, tras mantenerse en silencio varios días, el representante de la Diócesis Nivariense ha vuelto a tomar la palabra ante las críticas que ha recibido por parte de amplios sectores de la sociedad, desde los colectivos LGTBI hasta el presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, sin olvidarnos de los usuarios en las redes sociales, que han llegado ha pedir su cese. “En primer lugar, pido perdón a cuantos haya podido ofender con mis palabras, de manera especial a las personas LGTBI, a quienes expreso mi respeto y consideración. He de reconocer que no estuve acertado al responder a algunas cuestiones que requieren una más detenida reflexión y explicación. No quise fomentar la discriminación, ni comparar la homosexualidad con el alcoholismo ni con cualquier otra realidad”.

-¿Qué es un pecado mortal para usted?

“Un pecado mortal sería quitar la libertad a una persona, matarla, humillarla, encerrarla, despreciarla… Que dos personas adultas, plenamente conscientes, mantengan una relación, no es pecado. Lo que es pecado es quitarle a un niño su infancia, su inocencia, la pederastia. Eso sí es un pecado mortal. No quiero incidir en eso, pero si me parece más pecaminoso ese tipo de ataques a la integridad de una persona. El obispo también nos comparó con los alcohólicos y a mí eso me llama la atención. Muchas veces una persona es alcohólica porque no tiene recursos o alguien que le acompañe y eso le empuja a ello. A lo mejor no ha tenido esa suerte. Lo que ha dicho hace daño a parte de su feligresía y muestra a un Dios justiciero y no a un Dios de amor”.

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