lucha canaria

La revolución que llegó a la lucha canaria

Del terrero a la gloria, programa de Televisión Canaria, acerca nuestro deporte más tradicional con el formato y los medios técnicos de las grandes competiciones mundiales
Pablo Quintana, Willy Rodríguez y José Antonio Jorge

Cámara súper lenta, otra que recorre cada rincón de la grada para no perder ningún tipo de detalle y un equipo de colaboradores de siete personas. No se trata de una transmisión de la Euroliga de baloncesto, ni de ningún deporte de contacto como estamos tan acostumbrados a ver últimamente, sino de la lucha canaria. O, más concretamente, de cómo un grupo de profesionales quiere acercar nuestro deporte al gran público. La fórmula: ofrecer espectacularidad y ponerle mucho cariño, todo ello cuidando la tradición. La revolución ha llegado a la lucha de la mano de Del terrero a la gloria.

Soluciones Creativas El Plan tiene su sede en una céntrica oficina en Santa Cruz de Tenerife. Al hablar con sus responsables, José Antonio Jorge y Pablo Quintana, se entiende rápidamente el motivo de que Del terrero a la gloria, el programa que se emite cada sábado, a las 12.40, en Televisión Canaria y que analiza todo lo relativo al deporte vernáculo con un toque vanguardista, esté en boca de todos.

“Nosotros queremos siempre hacer un producto para aficionados a la lucha canaria, pero también para todas aquellas personas que, sin ser aficionadas, puedan verlo y engancharse”, explica Quintana porque eso, engancharse a la lucha, fue justamente lo que le ocurrió a este malagueño que, junto a Jorge, ha cubierto citas tan importantes como Mundiales de baloncesto, masculino y femenino, Eurocup o la Basketball Champions League. Pese pese a ello “no hay nada como la lucha”, reitera.

Willy Rodríguez es una de las caras más reconocibles de la lucha canaria y explica, de manera muy clara, la causa de que el programa esté en boca de todos: “Nunca antes se había hecho esta apuesta, que es muy importante después de dos años de parón por el Covid. Ningún otro deporte ha parado tanto como la lucha y había que llevar a todo el mundo un nuevo formato de máxima calidad”.

Para ello cuentan con seis colaboradores, una jefa de redacción y el apoyo de José Manuel Pitti, como entrevistador de grandes leyendas, y Darío López, que trata de buscar siempre aquello que se le puede escapar al espectador, el otro lado de la lucha: “Ofrecemos las mejores luchadas editadas, quitando todos los parones que hay, quedando en una duración aproximada de una hora, conjugando la esencia de este deporte, pero siendo también un formato atractivo para la televisión. Cada fin de semana se mueve un equipo de 20 personas por las Islas para que llegue de la mejor manera a las casas de todos los canarios”.

Pablo Quintana recuerda cómo surge la idea de buscar ese lado en las transmisiones que se asemeja al deporte profesional estadounidense: “En 2019 fuimos los encargados de hacer la producción ejecutiva de la lucha canaria, pero veníamos de hacer la Euroliga de baloncesto y veíamos cosas que funcionaban, como los roster animados. Sabíamos que iba a funcionar, que gustaría”.

Así, con la intención de poder ofrecer un deporte que “la gente lo asociara al profesionalismo y no a categoría amateur”, comenzaron a colaborar con empresas para implementar aspectos como los grafismos, con empresas vinculadas a las mejores competiciones de baloncesto de Europa. Willy Rodríguez también supo, desde el primer momento, que el formato funcionaría pese a que, al ser una disciplina tan tradicional, no era descartable que pudiera haber despertado algún recelo: “Se trataba de coger un deporte que tiene más de 500 años y es único en el mundo y hacerlo visualmente y televisivamente atractivo. Era necesario tener un escaparate como el que tiene ahora”.

Siete colaboradores se encargan de acercar toda la actualidad de la lucha canaria en terrero y gloria, de Televisión Canaria

Mantener la tradición

Reinventarse para no morir. En pleno siglo XXI, con fuertes influencias, no solo culturales, sino también deportivas llegadas desde Estados Unidos y, en menor medida, Europa, mantener viva la llama de la lucha canaria es uno de los retos con los que se encuentran los amantes de a lucha, también los que hacen Del terrero a la gloria, como admite Rodríguez: “El mayor problema es que no se enseña en los centros educativos. Desgraciadamente, sobre todo en las ciudades, en los pueblos no tanto, la mayoría de los escolares, niños y niñas, desconocen qué es la lucha. No saben que es una de nuestras mayores expresiones, no solo deportivas, sino culturales, algo que nos diferencia”.

Bregan, también, ante algunos estereotipos pasados, como que la lucha está reservada para hombres con un determinado peso cuando este deporte, en categoría femenina, va ganando cada vez más terreno (y terrero): “Estamos ante un deporte en el que todos los clubes tienen categorías de base, desde prebenjamines a juveniles y sénior. Todos. A eso hay que sumar que existe competición femenina y, al final, tenemos una cantera potencial importantísima”.

Precisamente por ello, Pablo Quintana señala que, además de la transmisión, su idea para este deporte vaya más allá: “Queremos hacer un proyecto en los colegios para que el gusanillo de la lucha les llegue. La cantera, como en cualquier modalidad, es fundamental”.

Por el momento, ese empeño, gestado durante años, de hacer las transmisiones tan atractivas como las de los deportes más seguidos del planeta sigue adelante. Tanto que ya preparan, cuando lleguen las finales, nuevas sorpresas que acercar a todos en Del terrero a la gloria.

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