Los trabajadores del Complejo Ambiental de Tenerife (antiguo PIRS), situado en Arico, denuncian que “las máquinas son tan obsoletas que se calientan y se acumula la basura, sin que podamos impedir que esta llegue incluso a fermentar”, comenta Juan Carlos Linares, secretario del sindicado MSK. Juan José Torres, camionero, se queja de que “los camiones son muy viejos, sin aire acondicionado, y cuando paso por Candelaria siempre me persigno. Es un milagro que no haya habido algún accidente”.
Los trabajadores no quieren que la problemática que se da con la UTE Nivaria “se resuelva con una multa de 14 millones de euros según el expediente de penalidad abierto por el Cabildo”, porque, según los representantes sindicales de MSK, “eso sería un problema para la empresa, pero también para los trabajadores y para el servicio de toda la isla de Tenerife”. En su lugar, según dijo Juan Carlos Linares en Onda Tenerife, “hay que exigir a la empresa las labores de mantenimiento que se recogen en el pliego de condiciones. Entonces, si no fuera así, el Cabildo debería romper el contrato y hacer un concurso nuevo”. Hay que recordar que ese contrato, firmado en julio de 2022, tiene una vigencia de 15 años y un coste para el Cabildo de 397 millones de euros.
Los trabajadores de la UTE Nivaria (Urbaser-FCC) tenían previsto manifestarse el pasado lunes, pero no recibieron el permiso de la Delegación del Gobierno, por lo que han aplazado esa convocatoria para más adelante, “apoyados por colectivos, agricultores y vecinos de Arico y todo Tenerife”, apuntan desde el sindicado. Hace unos días, ante la problemática existente, el director insular de Residuos, Alejandro Molowny, no tuvo reparos en reconocer que “la gestión de la empresa gestora del Complejo Ambiental de Tenerife se puede decir que ha sido nefasta o nula”. Además, avanzó que “hemos abierto un expediente de penalización a la empresa por incumplimiento de las condiciones que se recogen en el pliego”.
Igualmente, alertó de que “hemos detectado en la liquidación que va desde julio a diciembre de 2022 que la recuperación de residuos ha sido muy baja y, por ello, hemos solicitado una auditoría”.
Por su parte, Olivia Delgado, alcaldesa de Arico, ha llegado a declarar que “si hace falta cerrar el Complejo Ambiental, no me temblará la mano para hacerlo”.
Katiuska: “Las ratas me han devorado un invernadero de pimientos”
“Las ratas me han devorado un invernadero completo de pimientos”, afirma Katiuska González, propietaria de una finca de tres hectáreas que heredó de sus abuelos que linda con el Complejo Ambiental.
“Estoy pensando en tirar la toalla y, como yo, los otros tres agricultores y un ganadero que quedamos en la zona de El Río por encima de la autopista”, dijo en clara alusión a los problemas que está viviendo con el polvo que le llega a su finca procedente del vertedero, que “mata las plantas y sus frutos”, así como la presencia de “ratas, moscas, mosquitos y erizos”.
Katiuska González recuerda que en los años 50 o 60 “mis abuelos sacaban miles de cajas de tomates con camellos y luego prosiguieron mis padres, siempre con excedentes de tomate, pero ahora, con la ampliación del vertedero y ese polvo que arrasa con todo, no puedo ni abastecer el mercado de aquí, porque tengo una merma constante en las tomateras”.
Además, reconoce estar desesperada por que alguien escuche sus reivindicaciones.
Igualmente, señala que ya ha denunciado el caso, de una fosa nueva en el Complejo, ante Medio Ambiente, pero “me responden que eso no les corresponde a ellos, que no tienen nada que ver” y ahora está pendiente de que le llegue un informe desde el Ayuntamiento de Arico, tras presentar allí su queja.





