Cada 16 de enero se celebra el Día Mundial de la Croqueta, uno de los alimentos preferidos por todos. Hay tantas variedades y es una comida tan versátil que son pocas las personas a las que, directamente, no les gusten las croquetas.
Hay lugares con su propia especialidad, como ocurre en Canarias. En los últimos tiempos, además de salsas muy canarias para acompañarlas, hemos podido comprobar como algunos de los sabores más típicos de las Islas han pasado a las croquetas.
Las cuatro croquetas más canarias
De almogrote. Esta pasta para untar, típica de La Gomera, elaborada esencialmente con queso curado, ajos y aceite ha entrado de lleno en el mundo de las croquetas. Es cierto que, en muchas de esas recetas la textura es más líquida que cuando consumimos el almogrote untado en pan.
De escaldón. Nuestro escaldón ha dado el salto a las croquetas. El gofio, el caldo, las costillas… Todo se mescla dentro de una bechamel para ser rebozado y frito. Aunque el escaldón es originario de Tenerife se hace en toda Canarias, al igual que estas croquetas.
De chorizo de Teror. La conocida croquetería de Moya, en Gran Canaria, se caracteriza por su gran número de sabores disponibles. Uno de los que más furor causa es el que tiene como ingrediente principal el conocido chorizo de la Villa de Teror. Sin duda, una de las croquetas más canarias.
De puchero canario. En el mismo establecimiento grancanario elaboran de puchero canario, otro plato sumamente típico de nuestras Islas. Como en los anteriores casos, todos los elementos del puchero son fácilmente en unas croquetas que, otra vez, tienen gran éxito.






