Tenerife fue testigo, el 15 de noviembre de 2019, de un hecho poco común en la Isla: la visita fugaz del presidente de Rusia, Vladimir Putin. Un acontecimiento que además coincidió con la presencia en estos lares del máximo líder chino, Xi Jinping.
Por aquel entonces nadie había previsto la escalada de tensiones que se desatarían en los años posteriores, especialmente en relación con la invasión de Ucrania por parte de las tropas rusas, que se inició en 2022 y se mantiene en la actualidad con más de 30.000 víctimas civiles y 6 millones de personas refugiadas, siendo el mayor conflicto armado en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Xi Jinping en el Teide
La llegada de Xi Jinping al Aeropuerto Reina Sofía Tenerife Sur, acompañado de su esposa Peng Liyuan, se produjo minutos antes de las 19.30 horas, en el marco de una visita privada que llevaba preparando un mes pero que apenas duró un día, y en un contexto marcado por el conflicto comercial del gigante asiático con Estados Unidos.
La televisión pública china dedicó un amplio tratamiento a la llegada del mandatario y a su visita al Parque Nacional del Teide, donde se llegaron a cerrar los accesos desde el Sur. Y es que Xi Jinping se hospedó en el hotel Abama, en Guía de Isora, acompañado por un numeroso séquito volcado en su seguridad.
La escala técnica de Putin
La presencia en Tenerife de Jinping y Putin se produjo tras la participación de ambos en la XI cumbre anual del BRICS, celebrada en Brasil, evento al que también asistieron mandatarios de otros países, como India, Sudáfrica y Brasil.
La estancia del líder ruso en la Isla no se prolongó más de media hora, el tiempo que se necesitó para realizar una escala técnica en el aeropuerto Tenerife Sur para cambiar de avión en el hangar de las instalaciones y proseguir su viaje.





