El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife aprobó, el pasado lunes y en Junta de Gobierno, el proyecto de obra para acabar con los problemas ocasionados a numerosos transeúntes, en especial con movilidad reducida, en una de las aceras más peligrosas y con mayor desnivel de la ciudad. Concretamente, la ubicada en la esquina de la calle Áurea Díaz-Flores Hernández con Álvaro Rodríguez López, junto al Centro Comercial Meridiano.
El concejal de Infraestructuras, Javier Rivero, explicó ayer que se trata de una obra destinada a mejorar la accesibilidad de esta zona, por lo que se destinará una inversión de 173.377 euros para ejecutar los trabajos, que se licitarán en breve, y que deberán llevarse a cabo en un plazo de tres meses.
Señaló que esta actuación, que se prevé que comience el próximo año, consistirá en “rebajar la actual pendiente de la acera para permitir el tránsito de personas con movilidad reducida, además de evitar caídas por la elevación del terreno ante una mala urbanización inicial”.
Para ello, el concejal destacó que la idea que se plantea es “la construcción de una rampa que suavice el fuerte desnivel existente en el acerado entre la calle José Emilio García Gómez y Álvaro Rodríguez López”.
Esta solución “también llevará implícita la modificación de la posición del paso de peatones al centro de la calle, con el fin de desarrollar un vado que cumpla con la normativa de accesibilidad”, añadió el edil de Infraestructuras.





